La Batalla de Pichincha y la independencia de Quito

El 24 de mayo de 1822 el ejército de Sucre venció a los realistas en las laderas del Pichincha. La maniobra, la capitulación de Aymerich y la anexión a Colombia.

Actualizado el 18 de agosto de 2026Publicado el 11 de agosto de 2026

Introducción

La batalla de Pichincha, librada el 24 de mayo de 1822 en las laderas del volcán que domina Quito, puso fin a casi tres siglos de dominio español sobre el territorio de la antigua Real Audiencia de Quito. El ejército patriota al mando del general Antonio José de Sucre derrotó a las fuerzas realistas del mariscal de campo Melchor Aymerich, que capituló al día siguiente.

La victoria no fue un acto espontáneo ni exclusivamente local. Llegó trece años después del primer intento autónomo de 1809, tras varios fracasos militares propios, y solo cuando confluyeron dos condiciones: la ampliación de la base social de las fuerzas insurgentes más allá de las élites criollas y la llegada de refuerzos enviados desde Colombia por Simón Bolívar. El ejército que subió el Pichincha fue el más internacional de toda la campaña independentista en estos territorios.

Este artículo recorre los antecedentes de la campaña, la revolución de Guayaquil de 1820, el desarrollo militar de la jornada del 24 de mayo, la capitulación de Aymerich y las consecuencias inmediatas: la anexión del territorio a la República de Colombia. Incluye también una sección sobre Abdón Calderón y los problemas que plantea la construcción histórica de su figura.

Ficha técnica

Fecha24 de mayo de 1822
LugarLaderas orientales del volcán Pichincha, sobre Quito, entre los 3.000 y los 3.500 m s. n. m.
Comandante patriotaGeneral Antonio José de Sucre
Comandante realistaMariscal de campo Melchor Aymerich, presidente de la Audiencia
Fuerzas patriotasCerca de 3.000 hombres; batallones Alto Magdalena, Trujillo, Piura, Yaguachi, Paya y Albión
ResultadoVictoria patriota
Capitulación25 de mayo de 1822
Consecuencia inmediataIncorporación del territorio a la República de Colombia
Fuentes principalesAyala Mora, Enrique, Resumen de Historia del Ecuador; Landazuri Camacho, Carlos, «Independencia del Ecuador 1809-1822», en Nueva Historia del Ecuador, vol. 6; parte de guerra de Sucre, 28 de mayo de 1822
Última revisiónAgosto de 2026

Antecedentes: de 1809 a 1820

El proceso había comenzado el 10 de agosto de 1809 con la instalación de la primera Junta Suprema de Quito, un gobierno autónomo que no logró sostenerse. La represión posterior, y en particular la matanza de agosto de 1810, dejó una marca profunda en la sociedad quiteña. El Estado de Quito constituido en 1812 fue derrotado militarmente ese mismo año.

Las razones de aquellos fracasos iniciales son claras a la luz de la documentación. Quito era una ciudad mediterránea, separada del océano por un centenar de leguas y comunicada por caminos intransitables. La Junta no controlaba ningún puerto, lo que le impedía comprar armas y municiones. Las crónicas de la época calculan que apenas disponía de setecientos u ochocientos fusiles viejos y remendados. Los revolucionarios contaban con una cooperación inmediata de las presidencias y gobernaciones vecinas que nunca llegó.

Durante la década siguiente el territorio permaneció bajo control realista, mientras la guerra avanzaba en el resto del continente. La situación cambió cuando la insurgencia se trasladó a la costa, donde sí existía un puerto.

La revolución de Guayaquil y la campaña de 1820-1822

Los notables guayaquileños proclamaron la independencia de la ciudad el 9 de octubre de 1820. José Joaquín de Olmedo fue la figura del pronunciamiento; junto a él estuvieron Febres Cordero como jefe militar, y Escobedo, Jimena, Roca y Espantoso, que integraron las juntas Provisional y Suprema que se sucedieron en el mando. El ejemplo portño impulsó movimientos en el interior, el más importante de los cuales fue el de Cuenca, que proclamó su independencia el 3 de noviembre del mismo año.

Una de las primeras acciones de Guayaquil independiente fue intentar liberar al resto de la Audiencia. Tras algunos éxitos iniciales, el ejército guayaquileño sufrió derrotas que lo obligaron a replegarse. En esas circunstancias llegó el refuerzo enviado desde Colombia por Simón Bolívar, que destacó a su mejor general, el venezolano Antonio José de Sucre, para dirigir las operaciones.

Retrato del general Antonio José de Sucre, comandante del ejército patriota en la batalla de Pichincha, pintado por Arturo Michelena
Antonio José de Sucre, comandante del ejército patriota en Pichincha. Óleo de Arturo Michelena, 1895. Palacio Legislativo de La Paz, vía Wikimedia Commons (dominio público).

El encargo de Sucre no era solo militar: traía también la comisión de gestionar la anexión de Guayaquil a Colombia, aunque la resistencia local obligó a postergarla. Este dato importa para entender lo que ocurriría después de la victoria: la incorporación del territorio a Colombia no fue una consecuencia improvisada del triunfo, sino un objetivo político previo.

Tras un primer intento fallido, Sucre logró ascender a la sierra. El 17 de mayo de 1822 había llegado al valle de los Chillos, a unos diecisiete kilómetros de Quito. Aymerich, consciente de la maniobra, ocupó la ciudad y fortificó sus accesos.

El terreno y la maniobra de Sucre

El 21 de mayo el ejército republicano bajó al llano de Turubamba y ofreció batalla, pero los realistas la rechazaron: ocupaban posiciones muy difíciles de batir y les convenia esperar. Sucre decidió entonces no forzar un combate frontal en terreno urbano y flanquear al enemigo por las laderas del volcán.

Vista de las laderas del volcán Rucu Pichincha sobre la ciudad de Quito, escenario de la batalla del 24 de mayo de 1822
Las laderas del Rucu Pichincha sobre Quito. El combate se libró en pendientes pronunciadas, entre senderos estrechos y niebla, por encima de los 3.000 metros. Wikimedia Commons (dominio público).

El plan consistía en alcanzar por senderos poco transitados las faldas orientales del Pichincha, seguir por las lomas de La Chilena y de San Juan y llegar al ejido de Iñaquito, situándose a la retaguardia del enemigo. El objetivo secundario era impedir que el batallón Cataluña, que venía del norte, se incorporara como refuerzo a las tropas de Aymerich.

La columna partió de Chillogallo en la noche del 23 de mayo, encabezada por el batallón Alto Magdalena. En el grueso marchaban los batallones Trujillo, Piura, Yaguachi y Paya; en la retaguardia, el batallón Albión -formado por voluntarios británicos e irlandeses- iba encargado del parque, junto con fracciones de caballería y la artillería.

La batalla del 24 de mayo

En las primeras horas de la mañana, Aymerich fue informado de que el ejército patriota había abandonado Chillogallo y se dirigía al norte. Las tropas realistas treparon entonces por las laderas del Pichincha para esperar al adversario en posiciones ventajosas, calculando que tardaría en llegar. El error de apreciación resultó decisivo: los patriotas ya habían ganado altura y los realistas debieron combatir cuesta arriba.

El combate se desarrolló en condiciones duras, entre senderos estrechos, pendientes pronunciadas y niebla. Las tropas de Sucre tenían un problema serio: buena parte de las municiones viajaba con el parque, que se había quedado rezagado en el ascenso. En un primer momento las fuerzas españolas lograron avanzar y causar bajas importantes.

La situación cambió con la llegada del batallón Albión, que atacó desde una posición elevada, y con una ofensiva del batallón Paya. La maniobra combinada obligó a los realistas a retirarse hacia El Panecillo. Hacia el mediodía la victoria patriota era un hecho, y a las tres de la tarde la noticia de la derrota de Aymerich circulaba ya por la ciudad.

El parte de guerra que Sucre escribió el 28 de mayo destaca de manera explícita la actuación del batallón Paya, cuya intrepidez, según su texto, causó terror en el enemigo.

Un ejército internacional

Pichincha fue, hasta ese momento, el enfrentamiento más internacional de la independencia en estos territorios. Junto a ecuatorianos de distintas regiones -sobre todo de Guayaquil- combatieron venezolanos, granadinos, peruanos, ingleses, irlandeses, argentinos y chilenos. El batallón Albión, decisivo en el desenlace, estaba integrado por voluntarios británicos, muchos de ellos veteranos desmovilizados de las guerras napoleónicas.

Ese carácter continental no es un detalle anecdótico. La independencia de lo que hoy es el Ecuador solo pudo concretarse cuando se integraron esfuerzos de diversos ámbitos coloniales contra las fuerzas metropolitanas: la guerra se levantó desde Venezuela, Nueva Granada y Quito, y también desde Buenos Aires y Chile, para confluir finalmente en el Perú.

La capitulación de Aymerich

El 25 de mayo de 1822, Melchor Aymerich firmó la capitulación. Sucre concedió condiciones honrosas: las fuerzas españolas entregaron las armas y el material de guerra, y se permitió la salida de los oficiales realistas. Ese mismo día las tropas patriotas entraron en Quito.

Óleo de Antonio Salas que representa el armisticio tras la batalla de Pichincha, con Sucre y Melchor Aymerich sentados frente a frente
El armisticio de la batalla de Pichincha, óleo de Antonio Salas (1795-1860). El pintor quiteño fue contemporáneo de los hechos y su obra es una de las representaciones visuales más tempranas del episodio. Wikimedia Commons (dominio público).

La rendición cerró casi tres siglos de administración colonial española sobre el territorio de la Audiencia. Quedó pendiente, hacia el sur, la independencia del Perú, que aún tardaría años en resolverse.

Abdón Calderón y la construcción del héroe

La figura más conocida de la batalla en la memoria escolar ecuatoriana es la del teniente cuencano Abdón Calderón, del batallón Yaguachi, según el relato tradicional herido cuatro veces sin abandonar el combate y muerto poco después a causa de sus heridas. Sucre lo mencionó en su parte de guerra y ordenó honores a su memoria.

La historiografía ecuatoriana reciente ha revisado esa versión. Varios autores han señalado que el relato del héroe caído en el campo de batalla, tal como se enseña habitualmente, incorpora elementos construidos con posterioridad, y han cuestionado detalles concretos de la narración consagrada. Este sitio no toma partido en esa discusión, pero considera necesario advertirla: la historia nacional, en sus versiones más simplificadas, tiende a explicarse por la presencia de héroes y traidores, una interpretación que deforma la comprensión del pasado.

Lo que la evidencia documental sostiene con firmeza es que la victoria fue resultado de una maniobra táctica arriesgada, de la actuación conjunta de varios batallones y de un error de cálculo del mando realista, no de un acto individual.

Consecuencias: el Ecuador en Colombia

Tras la victoria, los notables quiteños resolvieron la anexión del distrito a la República de Colombia. Cuenca había hecho lo propio semanas antes. En Guayaquil, en cambio, hubo resistencias: Bolívar tuvo que emplear la fuerza para conseguirlo, y la ciudad quedó incorporada tras su llegada en julio de 1822.

El territorio de la antigua Audiencia pasó a integrar Colombia con el nombre de Distrito del Sur, dividido a su vez en tres departamentos que seguían las antiguas unidades regionales, con capitales en Quito, Guayaquil y Cuenca. Esa división tripartita reaparecería ocho años después en el artículo primero de la Constitución de 1830, que reunió los departamentos de Azuay, Guayas y Quito para formar el Estado del Ecuador.

El 26 de julio de 1822, Bolívar y José de San Martín se entrevistaron en Guayaquil. La resistencia realista no desapareció de inmediato en toda la región: en julio de 1823 Bolívar derrotó en Ibarra a tropas procedentes de Pasto lideradas por Agustín Agualongo, en una zona que nunca aceptó fácilmente la emancipación.

Cronología

10 de agosto de 1809Instalación de la primera Junta Suprema de Quito.
1812Derrota militar del Estado de Quito.
9 de octubre de 1820Guayaquil proclama su independencia.
3 de noviembre de 1820Cuenca proclama su independencia.
1821Bolívar envía a Sucre a dirigir las operaciones en el sur.
17 de mayo de 1822Sucre llega al valle de los Chillos.
21 de mayo de 1822Los patriotas ofrecen batalla en Turubamba; los realistas la rechazan.
23 de mayo de 1822La columna patriota parte de Chillogallo e inicia el ascenso nocturno.
24 de mayo de 1822Batalla de Pichincha; victoria patriota.
25 de mayo de 1822Capitulación de Aymerich y entrada en Quito.
26 de julio de 1822Entrevista de Bolívar y San Martín en Guayaquil.
17 de julio de 1823Bolívar derrota en Ibarra a las tropas de Agualongo.

Memoria y conmemoración

El 24 de mayo es feriado nacional en el Ecuador. Sobre las laderas donde se libró el combate se levanta la Cima de la Libertad, con el Templo de la Patria diseñado por el arquitecto Milton Barragán, que alberga un museo militar y un mural de Eduardo Kingman.

Templo de la Patria, monumento diseñado por Milton Barragán en la Cima de la Libertad, sobre las laderas del Pichincha donde se libró la batalla
El Templo de la Patria, en la Cima de la Libertad, sobre las laderas del Pichincha. Obra del arquitecto Milton Barragán. Fotografía de Chivocrespo, Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).

Conclusión

Pichincha cerró el ciclo abierto en 1809. Entre una y otra fecha median trece años, varias derrotas y un cambio de escala: lo que había empezado como el pronunciamiento de una élite urbana sin puertos ni armas terminó resolviéndose mediante un ejército continental que combinaba tropas de media docena de orígenes bajo mando venezolano.

La victoria tampoco produjo de inmediato un país independiente. El territorio pasó a formar parte de la República de Colombia durante ocho años, y solo en 1830, tras la disolución de aquel proyecto, se constituyó el Estado del Ecuador. Entender Pichincha como el momento en que nació el país simplifica un proceso que fue más largo y menos lineal: fue el momento en que terminó el dominio español, que no es exactamente lo mismo.

Fuentes y bibliografía

  • Ayala Mora, Enrique. Resumen de Historia del Ecuador. Corporación Editora Nacional, Quito.
  • Landazuri Camacho, Carlos. «Independencia del Ecuador, 1809-1822», en Nueva Historia del Ecuador, vol. 6. Corporación Editora Nacional, Quito, 1989.
  • Núñez Sánchez, Jorge. «El Ecuador en Colombia», en Nueva Historia del Ecuador, vol. 6. Corporación Editora Nacional, Quito, 1989.
  • Destruge, Camilo. Historia de la Revolución de Octubre y campaña libertadora de 1820-1822. Banco Central del Ecuador, Guayaquil, 1982.
  • Andrade Reimers, Luis. Sucre en el Ecuador. Corporación Editora Nacional / Universidad Andina Simón Bolívar, Quito, 1995.
  • Rumazo González, Alfonso. Sucre, gran Mariscal de Ayacucho. Aguilar, Madrid, 1963.
  • Andrade, Roberto. Historia del Ecuador. Corporación Editora Nacional, Quito, 1982.
  • Lynch, John. Las revoluciones hispanoamericanas, 1808-1826. Ariel, Barcelona, 1976.
  • Bastidas Urresty, Edgar. La Vendée americana. Las guerras de Pasto.
  • Hamerly, Michael. Historia social y económica de la antigua provincia de Guayaquil, 1763-1842. Archivo Histórico del Guayas, Guayaquil, 1973.

Fuentes primarias

La fuente militar de referencia es el parte de guerra que Antonio José de Sucre dirigió al Libertador el 28 de mayo de 1822, cuatro días después del combate, donde detalla el orden de marcha, la actuación de los batallones y las bajas. La correspondencia de Simón Bolívar con Juan José Flores, conservada en la Biblioteca Nacional del Ecuador «Eugenio Espejo», documenta el período inmediatamente posterior y la administración del Distrito del Sur. Para los antecedentes de 1809 y la represión subsiguiente, véanse los testimonios judiciales conservados en el Archivo General de Indias.

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