Actualizado el 18 de agosto de 2026Publicado el 14 de agosto de 2026
Introducción
El 5 de junio de 1895 se proclamó en Guayaquil la Jefatura Suprema de Eloy Alfaro. Con ello comenzó la Revolución Liberal, la mayor transformación político-ideológica de la historia del Ecuador.
En menos de dos décadas se separaron la Iglesia y el Estado, se creó el Registro Civil, se establecieron el matrimonio civil y el divorcio, se fundó la educación laica y se terminó el ferrocarril que unió Guayaquil con Quito. El proceso terminó en enero de 1912 con el asesinato de su líder.

Este artículo recorre las condiciones económicas que la hicieron posible, el desgaste del progresismo que la precedió, las reformas laicas, el ferrocarril, la división interna del liberalismo y el final violento de Alfaro, con la valoración que la historiografía hace de sus alcances y sus límites.
Índice de contenidos
Ficha técnica
| Período | 1895-1912 |
| Inicio | 5 de junio de 1895, proclamación de Alfaro como jefe supremo en Guayaquil |
| Gobiernos de Alfaro | 1895-1901 y 1906-1911 |
| Gobierno intermedio | Leonidas Plaza Gutiérrez (1901-1905) |
| Base económica | Modelo primario agroexportador; auge del cacao |
| Actores sociales | Campesinado costero en las montoneras, artesanos de Guayaquil, intelectualidad liberal de sectores medios |
| Beneficiario político | Burguesía comercial y bancaria de la costa |
| Reformas clave | Registro Civil (1900), matrimonio civil y divorcio (1902), Constitución laica (1906), Ley de Beneficencia (1908) |
| Obra emblemática | Ferrocarril Guayaquil-Quito, contratado en 1897 e inaugurado en 1908 |
| Final | 28 de enero de 1912, asesinato de Alfaro y sus tenientes |
| Fuentes principales | Ayala Mora, Historia de la Revolución Liberal Ecuatoriana y Resumen de Historia del Ecuador |
| Última revisión | Agosto de 2026 |
El cacao y la nueva burguesía
La revolución tuvo una base material identificable. El sostenido incremento de la exportación cacaotera y del comercio de importación produjo una acumulación de capital cada vez más significativa y vinculó al país más estrechamente con el mercado mundial. Hacia 1890, el Ecuador llegó a ser el primer exportador de cacao del mundo.
De ese auge salió un actor nuevo. Dentro de la oligarquía costera se consolidó una fracción de comerciantes y banqueros, diferenciada de los propietarios rurales: una burguesía comercial y bancaria que fue el sector que logró la dirección política con la transformación liberal.
Conviene distinguir, sin embargo, entre quien se benefició y quienes hicieron la revolución. En el golpe de Estado y la guerra civil de 1895 el beneficiario político fue la burguesía, pero los sectores sociales más dinámicos fueron otros: el campesinado costero movilizado en las montoneras, los artesanos del Puerto Principal y la intelectualidad liberal de sectores medios que divulgaba las ideas radicales.
El agotamiento del progresismo
Tras el asesinato de García Moreno en 1875 y la caída del dictador Veintemilla en 1883, las fuerzas políticas se definieron por primera vez. El garcianismo se reorganizó en la Unión Republicana, que pronto se dividió entre ultramontanos y progresistas de orientación liberal católica. El liberalismo también se bifurcó: por un lado la opción radical montonera de Alfaro, por otro una corriente moderada que constituyó en 1890 el Partido Liberal Nacional.
El progresismo fue una alternativa tercerista: favorecía la adaptación rápida del país a las nuevas condiciones internacionales evitando al mismo tiempo la separación de la Iglesia y el Estado. Bajo Antonio Flores (1888-1892) se aceleraron los cambios modernizadores -reforma bancaria, sustitución del diezmo, renegociación de la deuda, contratos ferrocarrileros- y se inauguró el telégrafo.
Con Luis Cordero (1892-1895) la fórmula liberal-católica llegó a su límite. La presión simultánea de conservadores y liberales le quitó espacio a una alternativa incapaz de afrontar las definiciones radicales. El detonante fue un negociado de Caamaño, entonces gobernador del Guayas y hombre fuerte del régimen: la oposición acusó al gobierno de haber «vendido la bandera» y Cordero cayó.
Semanas después, el 5 de junio de 1895, se proclamó en Guayaquil la Jefatura Suprema de Alfaro. Él estaba ausente del país: fue nombrado en su ausencia y regresó a dirigir la campaña militar que instauró el liberalismo en el poder.
El Estado laico
La transformación de fondo fue el traspaso al Estado de esferas enteras que estaban en manos de la Iglesia: la educación oficial, el Registro Civil, la regulación del contrato matrimonial, la beneficencia. Fueron confiadas a una nueva burocracia secular. La Iglesia fue despojada además de buena parte de sus latifundios mediante la llamada Ley de manos muertas.
El calendario de esas reformas es preciso. El Registro Civil comenzó en 1900, en pleno agudizamiento del conflicto liberal-conservador. Las leyes de matrimonio civil y divorcio se expidieron en 1902. La Constitución de 1906, expedida tras el retorno de Alfaro al poder, consagró las reformas y separó formalmente el Estado y la Iglesia. La Ley de Beneficencia de 1908 nacionalizó varios bienes eclesiásticos.
El debate público que acompañó a esas medidas fue el eje de la contienda política durante medio siglo. Por el liberalismo intervinieron el propio Alfaro, Abelardo Moncayo, José Peralta, Roberto Andrade y Manuel J. Calle. Por la reacción católica dominó la escena el arzobispo Federico González Suárez -en una postura distinta a la de los jerarcas más tradicionalistas- con discípulos como Jacinto Jijón y Caamaño. En Cuenca, la figura de la tendencia fue Remigio Crespo Toral.
El ferrocarril
La otra gran línea del proyecto liberal fue la integración económica de las regiones naturales, y su obra emblemática el ferrocarril Guayaquil-Quito. El contrato de construcción se firmó en 1897 y la línea se inauguró en 1908, durante la segunda administración alfarista.

La dificultad técnica fue enorme: había que subir desde el nivel del mar hasta más de tres mil metros atravesando la cordillera. El tramo más conocido es el zigzag de la Nariz del Diablo, resuelto mediante retrocesos sucesivos para ganar altura donde no cabía una curva.

Conviene registrar que la obra se ha calificado de titanica no solo por la ingeniería sino por su costo humano y financiero, y que fue construida por una compañía extranjera con endeudamiento del Estado. Su efecto, sin embargo, fue el buscado: por primera vez las dos regiones quedaron conectadas de forma regular.
La división del liberalismo
En 1901 se patentizó la división interna. El general Leonidas Plaza, elegido presidente, fue constituyendo una fuerza propia. La diferencia no era solo personal: el alfarismo tenía un sesgo popular, mientras el placismo venía a ser la alternativa pro oligarquica.
Hay aquí una paradoja que merece señalarse: fue Plaza, y no Alfaro, quien llevó a cabo las reformas liberales anticlericales de mayor radicalidad. Al final de su gobierno intentó impedir el regreso de Alfaro al poder, pero el caudillo lo tomó nuevamente mediante un golpe de Estado en enero de 1906.
Enero de 1912
Alfaro dejó el poder en 1911. Tras una breve ausencia en Centroamérica volvió al país intentando arbitrar en una nueva revuelta de los radicales. Fue tomado preso después de una derrota militar y conducido a Quito junto con varios de sus tenientes.
El 28 de enero de 1912 fueron asesinados y sus cadáveres incinerados por turbas agitadas, según la historiografía, por una alianza de adversarios liberales y sectores derechistas. Es uno de los episodios más brutales de la historia política ecuatoriana.
La interpretación que ofrece Ayala Mora conecta ese crimen con la lógica del período: una vez creadas las condiciones que interesaban a la burguesía, el impulso ascendente de la Revolución Liberal se volvió peligroso para las estructuras de dominación, y la caída y muerte de Alfaro formó parte de un plan de los sectores oligarquicos para frenarlo.
Alcances y límites
La valoración historiográfica es matizada y merece exponerse con precisión, porque descarta las dos lecturas fáciles.
Por un lado, la revolución significó un gran salto: el predominio político e ideológico del latifundismo clerical fue desmontado, y se establecieron al menos en principio garantías de libertad de conciencia y educación.
Por otro, Ayala Mora rechaza expresamente hablar de «transformación frustrada» o de «traición al credo liberal». Su formulación es distinta: la revolución halló sus límites en los de su principal protagonista. Estuvo determinada por los intereses de la burguesía, y esa burguesía ni podía desmontar la estructura latifundista de la sierra ni abolir el poder regional terrateniente.
El resultado fue un latifundismo derrotado pero no destruido en su base económica, que cerró filas alrededor de la Iglesia católica. De ahí la configuración del conflicto posterior: un Estado liberal sostenido por el ejército y los grupos medios frente a una Iglesia dirigida por el clero y la vieja aristocracia, respaldada por sectores artesanales organizados.
Un dato ilustra bien esos límites: el concertaje, la sujeción del trabajador indígena a la hacienda por deuda, sobrevivió a toda la Revolución Liberal. Su base legal, la prisión por deudas, no fue abolida hasta 1918, seis años después de la muerte de Alfaro.
Cronología
| 1883 | Cae Veintemilla; se funda la Unión Republicana. |
| 1884 | Se inaugura el telégrafo Guayaquil-Quito; comienza la montonera liberal en la costa. |
| 1890 | Se funda el Partido Liberal Nacional; el Ecuador es el primer exportador mundial de cacao. |
| 5 de junio de 1895 | Proclamación de Alfaro como jefe supremo en Guayaquil. |
| 1896 | Gran incendio de Guayaquil. |
| 1897 | Se firma el contrato del ferrocarril; Alfaro asume la presidencia constitucional. |
| 1900 | Comienza el Registro Civil. |
| 1901-1905 | Presidencia de Leonidas Plaza; reformas anticlericales más radicales. |
| 1902 | Leyes de matrimonio civil y divorcio. |
| Enero de 1906 | Nueva revolución de Alfaro; Constitución laica. |
| 1908 | Se inaugura el ferrocarril Guayaquil-Quito; Ley de Beneficencia. |
| 11 de agosto de 1911 | Alfaro es derrocado. |
| 28 de enero de 1912 | Alfaro y sus tenientes son asesinados en Quito. |
| 1918 | Se abole la prisión por deudas, base legal del concertaje. |
Conclusión
La Revolución Liberal cerró la disputa abierta con el Concordato de 1862 y lo hizo desde Guayaquil, la misma ciudad que entonces lo había denunciado por inconstitucional. En ese sentido fue el desenlace de un conflicto de medio siglo entre dos proyectos de país.
Sus logros fueron reales y duraderos: el Estado laico, el Registro Civil, el matrimonio civil, la educación pública no confesional y el ferrocarril siguen siendo parte del país. Sus límites también fueron reales: la estructura latifundista de la sierra y la sujeción del trabajo indígena sobrevivieron intactas al cambio de régimen.
Y su final dice algo sobre la política ecuatoriana del período. El hombre que había dirigido la transformación más profunda de la historia del país murió asesinado en la calle, y sus adversarios en esa alianza final incluyeron a antiguos correligionarios. La violencia política que se había inaugurado con el asesinato de Sucre en 1830 seguía operando ochenta años después.
Fuentes y bibliografía
- Ayala Mora, Enrique. Historia de la Revolución Liberal Ecuatoriana. Corporación Editora Nacional / TEHIS, Quito, 1995.
- Ayala Mora, Enrique. Resumen de Historia del Ecuador. Corporación Editora Nacional, Quito.
- Ayala Mora, Enrique. Lucha política y origen de los partidos en Ecuador. Corporación Editora Nacional, Quito, 1982.
- Alfaro, Eloy. Narraciones históricas. Corporación Editora Nacional, Quito, 1983.
- Andrade, Roberto. Historia del Ecuador, 4 vols. Corporación Editora Nacional, Quito, 1982-1983.
- Chiriboga, Manuel. Jornaleros y grandes propietarios en 135 años de exportación cacaotera, 1790-1925. CIESE, Quito, 1980.
- Crawford de Roberts, Lois. El Ecuador en la época cacaotera. Editorial Universitaria, Quito, 1980.
- Albornoz, Oswaldo. Del crimen de El Ejido a la Revolución del 9 de julio de 1925. Claridad, Guayaquil, 1969.
- Cueva, Agustín. El proceso de dominación política en el Ecuador. La Habana, 1971.
- González Suárez, Federico. Historia General de la República del Ecuador, desde 1888.
Ver también
- García Moreno y la república católica (1860-1875)
- El marcismo y el urvinismo (1845-1859)
- Guayaquil colonial: astilleros, piratas y cacao
- República
- El Estado Oligárquico Terrateniente (1875-1895)
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