La Guerra de los Cuatro Días y el ascenso de Velasco Ibarra (1932-1935)

La Guerra de los Cuatro Días de 1932, la descalificación de Neptalí Bonifaz, la elección de Martínez Mera, caracterizada como fraudulenta por la historiografía, y el golpe parlamentario que abrió paso a la primera presidencia de José María Velasco Ibarra.

Actualizado el 24 de agosto de 2026Publicado el 21 de agosto de 2026

Introducción

En 1932, el Congreso ecuatoriano descalificó al presidente electo Neptalí Bonifaz y provocó un breve pero violento conflicto conocido como la Guerra de los Cuatro Días. De esa crisis, y de la que le siguió apenas un año después, surgió una figura que dominaría la política ecuatoriana durante cuatro décadas: José María Velasco Ibarra.

Este episodio suele contarse como una simple disputa electoral, pero encierra algo más: el momento en que la oligarquía terrateniente de la sierra intentó recuperar, con apoyo popular organizado, un poder que llevaba dos décadas en manos de la plutocracia guayaquileña. Ese intento fracasó, pero abrió la puerta a una nueva fórmula política que ninguno de sus arquitectos había previsto por completo.

Este artículo recorre el contexto económico y social de la crisis, la candidatura de Bonifaz y la Compactación Obrera que la respaldó, los cuatro días de conflicto, la cuestionada elección de Martínez Mera, y la llegada al poder de Velasco Ibarra mediante un golpe parlamentario.

Ficha técnica

Fecha del conflicto1932
Presidente descalificadoNeptalí Bonifaz, también citado como Neftalí Bonifaz según la fuente
Motivo formalDescalificación por el Congreso Nacional
Organización que respaldó a BonifazLa Compactación Obrera Nacional
Presidente electo en la elección siguienteMartínez Mera
Forma de caída de Martínez MeraGolpe parlamentario
Protagonista del golpeJosé María Velasco Ibarra
Primera presidencia de Velasco Ibarra1934-1935
Fin del primer velasquismoIntento dictatorial fallido de 1935
Fuentes principalesAyala Mora, Resumen de Historia del Ecuador; Freidenberg, «Los populistas clásicos: José María Velasco Ibarra, el monarca andino»; Naranjo Chiriboga, «El Patrón Oro en el Ecuador»
Última revisiónAgosto de 2026

Una economía en transformación

La crisis política de 1932 no puede entenderse sin el contexto económico y social de la década anterior. La crisis del cacao, que golpeó al Ecuador desde comienzos de los años veinte, empujó el surgimiento de otros productos de exportación: café, sombreros de paja toquilla, tagua, arroz y, más adelante, petróleo. A ello se sumó un modesto proceso de sustitución de importaciones en las áreas textil y alimentaria.

Esos cambios económicos vinieron acompañados de una transformación demográfica notable. La urbanización acelerada de Quito y Guayaquil, el efecto migratorio y la disminución de la mortalidad infantil generaron un sector marginal importante, instalado en la periferia de las grandes ciudades, tras la crisis del sistema de dominación liberal que este sitio ya ha documentado. Ese proceso favoreció además la organización de las clases populares y medias, y la estructuración de dos federaciones nacionales de trabajadores.

Bonifaz y la Compactación Obrera

Neptalí Bonifaz llegó a la candidatura presidencial desde el sector terrateniente-bancario: había presidido el recién fundado Banco Central del Ecuador. En un momento de debilidad de la burguesía costeña, el latifundismo serrano se lanzó a la conquista del poder y logró el triunfo presidencial con su candidatura.

Ese triunfo no se sostuvo solo en el respaldo de las élites. El origen del velasquismo posterior está, según ha señalado la politóloga Flavia Freidenberg, en la Compactación Obrera Nacional, fundada en 1932 para apoyar a Bonifaz e integrada por hombres de condición social modesta: artesanos, obreros y pequeños comerciantes afectados por la crisis económica del país. Fue, en ese sentido, una alianza inusual entre la vieja oligarquía serrana y sectores populares urbanos organizados.

Retrato fotográfico de José María Velasco Ibarra
José María Velasco Ibarra. Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0).

La Guerra de los Cuatro Días

El triunfo electoral de Bonifaz no se tradujo en el poder. El Congreso Nacional lo descalificó, y esa decisión provocó el estallido de un conflicto armado breve conocido como la Guerra de los Cuatro Días. La Compactación Obrera, la misma organización de artesanos que había respaldado su candidatura, desempeñó un papel destacado en los enfrentamientos.

La documentación disponible en esta biblioteca no permite reconstruir con precisión el desarrollo táctico de esos cuatro días de combates en Quito —los sitios exactos, las cifras de víctimas—, y esta enciclopedia prefiere señalar ese vacío antes que rellenarlo con conjetura. Lo que sí registran las fuentes es el resultado: la descalificación de Bonifaz quedó firme, y el país entró en un nuevo ciclo de inestabilidad presidencial.

La elección de Martínez Mera y el golpe parlamentario

En una nueva elección, la plutocracia guayaquileña recurrió a mecanismos que la historiografía caracteriza como fraude electoral para llevar al poder a Martínez Mera. Su gobierno no duró: fue derrocado en octubre de 1933 por un golpe parlamentario, tras el cual el ministro de Gobierno, Abelardo Montalvo, asumió interinamente el Ejecutivo.

Tras un proceso electoral que se prolongó durante el interinazgo de Montalvo, José María Velasco Ibarra tomó posesión de su primera presidencia el 1 de septiembre de 1934. Con él se iniciaba una etapa marcada por su presencia caudillista en la escena nacional, muy distinta de los gobiernos oligárquicos que la habían precedido.

Monumento a José María Velasco Ibarra
Monumento a José María Velasco Ibarra. Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).

El primer velasquismo

El velasquismo fue, según la caracterización de Enrique Ayala Mora, una nueva fórmula de alianza oligárquica que, intentando superar la disputa ideológica entre conservadores y liberales, movilizaba una clientela de grupos medios y populares firmemente identificados con la figura electrizante del líder. No era ni el viejo conservadurismo terrateniente ni el liberalismo bancario de Guayaquil, sino algo distinto: un caudillismo personalista capaz de convocar a sectores sociales que ninguno de los dos bandos tradicionales lograba movilizar por completo.

Ese primer velasquismo, sin embargo, no logró consolidarse. Cayó de forma abrupta en su primer intento dictatorial, en 1935, dejando otra vez al país en manos del arbitraje militar. Sería la primera de varias caídas en una carrera política que se prolongaría, con nuevos ascensos y nuevas caídas, hasta comienzos de los años setenta.

Cronología

1920Se patentiza la gran crisis de producción y comercialización del cacao.
1927-1932Se desarrolla el proceso conocido como el segundo patrón oro en el Ecuador.
1932Neptalí Bonifaz funda su candidatura presidencial con el respaldo de la Compactación Obrera Nacional.
1932El Congreso descalifica a Bonifaz como presidente electo; estalla la Guerra de los Cuatro Días.
Tras 1932Nueva elección, caracterizada por la historiografía como fraudulenta, lleva a Martínez Mera al poder.
Octubre de 1933Caída del gobierno de Martínez Mera tras un golpe parlamentario liderado por Velasco Ibarra; Abelardo Montalvo asume interinamente el Ejecutivo.
1933-1934Proceso electoral que culmina con el triunfo de José María Velasco Ibarra.
1 de septiembre de 1934José María Velasco Ibarra toma posesión de su primera presidencia.
1935Fracasa el primer intento dictatorial de Velasco Ibarra; el país queda de nuevo bajo arbitraje militar.

Conclusión

La Guerra de los Cuatro Días suele quedar reducida, en los relatos escolares, a una simple anécdota entre dos períodos más conocidos: la Revolución Juliana y el largo ciclo velasquista. Vista de cerca, es en realidad la bisagra entre ambos: el momento en que la vieja oligarquía serrana intentó, con el respaldo inesperado de artesanos y obreros organizados, recuperar un poder que la costa había monopolizado desde 1912.

Ese intento fracasó, pero dejó una lección que el propio sistema político terminaría por aprovechar: una clientela popular movilizada, antes puesta al servicio de una candidatura oligárquica, podía en adelante identificarse con un solo hombre. Esa lección la capitalizó, casi por accidente, José María Velasco Ibarra, y con ella inauguró una forma de hacer política que marcaría al Ecuador durante generaciones.

Fuentes y bibliografía

  • Ayala Mora, Enrique. Resumen de Historia del Ecuador. Corporación Editora Nacional, Quito.
  • Freidenberg, Flavia. «Los populistas clásicos: José María Velasco Ibarra, el monarca andino», OPERA, n.º 16, enero-junio 2015, pp. 99-130.
  • Naranjo Chiriboga, Marco P. «El Patrón Oro en el Ecuador, 1898-1932», Cuestiones Económicas, vol. 30, n.º 1, Banco Central del Ecuador.
  • Oleas, Julio. «El segundo patrón oro en el Ecuador: agosto de 1927 – febrero de 1932», Revista Ecuatoriana de Historia Económica, n.º 11, Banco Central del Ecuador, Quito, 1995.

Fuentes primarias

Las crónicas de la época sobre la Compactación Obrera Nacional y su papel en la candidatura de Bonifaz, sintetizadas por Ayala Mora y por Freidenberg, son la referencia más directa disponible en esta biblioteca sobre los hechos de 1932. Los informes del Banco Central del Ecuador sobre el segundo patrón oro documentan el contexto económico y financiero inmediato a la crisis.

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Sobre quien escribe

Jefferson

Soy docente en Ciencias de la Educación, con mención en Ciencias Sociales, y ejerzo la docencia desde 2020 tanto en el sector público como privado. La historia universal ha sido una pasión constante en mi vida, y de ahí nació la inquietud detrás de este proyecto: en años de investigar y recopilar información sobre la historiografía de mi país, me encontré una y otra vez con datos dispersos, imprecisos o directamente erróneos circulando en la red.

Ecuador en la Historia nace de esa necesidad —reunir en un solo espacio una historiografía rigurosa, verificable y bien fundamentada— y también de dos pasiones que confluyen aquí: mi fascinación por un pasado que encuentro tan misterioso y mitológico como desafiante, y mi interés por el futuro: la tecnología y las nuevas metodologías para investigar, organizar y compartir el conocimiento histórico.

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