Actualizado el 7 de septiembre de 2026Publicado el 2 de septiembre de 2026
Introducción
Durante buena parte de la segunda mitad del siglo XVIII, mientras la industria textil de Quito atravesaba un declive prolongado a raíz de las reformas borbónicas, la sierra sur de la Audiencia encontró en un árbol silvestre de las estribaciones andinas la base de una prosperidad propia. La cascarilla, también llamada quina, es hoy el árbol nacional del Ecuador, y su corteza sostuvo durante generaciones buena parte del abastecimiento mundial de un remedio contra las fiebres palúdicas.
Cuenca y, en especial, Loja se convirtieron en los centros de recolección y comercio de esta corteza medicinal, generando fortunas familiares, rutas comerciales propias hacia Europa, y una economía regional que, a diferencia de la textil quiteña, no dependía de la mano de obra indígena organizada por la mita.
Este artículo recorre el auge de la cascarilla en el sur de la Audiencia de Quito, las familias y rutas comerciales que se construyeron en torno a ella, y las razones de su declive hacia finales del período colonial.
Índice de contenidos
Ficha técnica
| Nombre científico | Cinchona, varias especies |
| Nombres comunes | Cascarilla, quina, árbol de las fiebres |
| Zonas principales de recolección | Cuenca y, en especial, Loja |
| Uso principal | Tratamiento de fiebres intermitentes o palúdicas |
| Ruta comercial | Guayaquil, Tumbes y Paita hacia Lima, luego Panamá y Europa |
| Familias destacadas en el comercio | Los Carrión, originalmente mineros en Zaruma; los Valdivieso, especializados en la recolección y venta de cascarilla |
| Período de auge | Fines del siglo XVIII y comienzos del XIX |
| Estatus actual | La Cinchona officinalis es el árbol nacional del Ecuador |
| Fuentes principales | Rivera Garrido, La situación económica de la Audiencia de Quito; Moya, La cascarilla: auge y crisis de la cascarilla en la Audiencia de Quito, siglo XVIII, FLACSO |
| Última revisión | Septiembre de 2026 |
La quina: un árbol, dos rutas de extracción
La cascarilla se recolectaba directamente de árboles silvestres que crecían en los declives de las cordilleras, en especial en los territorios de Cuenca y Loja, que se convirtieron en las principales zonas de recolección de esta corteza medicinal. Existían dos tipos de montes de donde se extraía: los llamados «acotados», que dependían directamente de la Corona, y los de libre extracción, ubicados en haciendas privadas y recolectados a cargo del propio terrateniente.
A diferencia de la minería o de los obrajes textiles, que dependían de forma directa de la mano de obra indígena organizada mediante la mita, la recolección de cascarilla se sostenía en gran medida sobre la iniciativa de hacendados y comerciantes particulares, que normalmente comercializaban ellos mismos su producto, aunque también existían comerciantes intermediarios especializados.

De Zaruma a los zurrones de cascarilla
El corregimiento de Loja tenía su centro político en la propia ciudad de Loja y en la villa minera de Zaruma, ya documentada en este sitio. Cuando la minería zarumeña entró en declive durante el siglo XVII, la extracción de cascarilla y cochinilla se convirtió en la actividad que mantuvo viva la dinámica comercial de la región, complementada con el comercio de cordobanes, jabones y cueros necesarios para elaborar los zurrones en que se empacaba la cascarilla antes de su exportación.
Dos familias principales controlaron ese comercio. Los Carrión, establecidos en Loja desde el siglo XVII, se habían dedicado inicialmente a la minería en Zaruma antes de volcarse al negocio de la cascarilla. Los Valdivieso, considerados una familia troncal de la región, llegaron a ostentar títulos nobiliarios y se especializaron específicamente en la recolección y comercialización de esta corteza. El circuito comercial resultante partía de Guayaquil, pasaba por Tumbes y Paita rumbo a Lima, continuaba hacia Panamá y desde allí cruzaba el Atlántico hacia Europa.

La economía que Quito no pudo replicar
El contraste con la capital de la Audiencia resulta revelador. Mientras Quito basaba su economía en la producción minera y, en especial, textil, la segunda mitad del siglo XVIII trajo consigo, a raíz de las reformas borbónicas, la decadencia de los célebres paños azules quiteños. Cuenca, en cambio, fortaleció su propia economía y alcanzó un progreso considerable gracias al refuerzo de su producción artesanal y a la comercialización de la cascarilla, que le permitió establecer vínculos mercantiles directos con el mercado europeo.
Esa prosperidad cuencana descansaba, en gran medida, sobre la mano de obra indígena dedicada a la producción agrícola, ganadera y manufacturera de la región, aunque la cascarilla en sí misma no dependía de un sistema de trabajo forzado equivalente al de la mita minera o textil.
El declive de un producto insustituible
La prosperidad basada en la cascarilla no fue permanente. La exportación disminuyó de manera notable debido al agotamiento de los bosques donde crecía el árbol, sometidos a una extracción sostenida durante décadas sin ningún plan de manejo forestal. A esa presión se sumó la competencia interna: nuevas variedades de cascarilla descubiertas en los propios bosques de Loja terminaron desviándose hacia el mercado neogranadino, en detrimento de las rutas comerciales tradicionales que habían beneficiado a Cuenca.
Ese declive coincidió, además, con la interrupción de la producción textil regional en las últimas décadas del siglo XVIII, ligada al debilitamiento de las relaciones coloniales por los propios conflictos bélicos que enfrentaba la Corona española. La combinación de ambos factores generó una etapa de inestabilidad económica que obligó a buena parte de la población, en especial a los sectores populares, a buscar nuevas formas de subsistencia a través del comercio menor.
Cronología
| Siglo XVII | Declive de la minería en Zaruma; auge de la extracción de cascarilla y cochinilla en la región de Loja. |
| Siglo XVII en adelante | La familia Valdivieso se especializa en la recolección y comercio de cascarilla. |
| Segunda mitad del siglo XVIII | Aplicación de las reformas borbónicas; decadencia de la producción textil de los paños azules de Quito. |
| Fines del siglo XVIII | Auge máximo de la exportación de cascarilla desde Cuenca y Loja. |
| Fines del siglo XVIII | Agotamiento de los bosques de cascarilla y desvío de nuevas variedades hacia el mercado neogranadino. |
| Comienzos del siglo XIX | Continúa el declive de la economía cascarillera del sur de la Audiencia. |
| Época contemporánea | La Cinchona officinalis es declarada árbol nacional del Ecuador. |
Conclusión
La historia de la cascarilla desmiente la idea de que la economía colonial de la Audiencia de Quito giraba exclusivamente en torno a la minería, los obrajes textiles y el trabajo forzado indígena. En el sur, un producto silvestre recolectado directamente de la montaña sostuvo durante décadas una prosperidad regional propia, con sus propias familias mercantiles, sus propias rutas comerciales hacia Europa, y su propia lógica económica, distinta de la que regía en la capital de la Audiencia.
Que ese mismo árbol sea hoy el símbolo nacional del Ecuador es, quizás, el mejor recordatorio de cuánto debió el país, en sus primeros siglos, a un producto que rara vez aparece en los relatos generales sobre la economía colonial, pero que durante generaciones llevó el nombre de Loja a farmacias de medio mundo.
Fuentes y bibliografía
- Rivera Garrido, Águeda. La situación económica de la Audiencia de Quito durante el siglo XVIII.
- Moya, Alba. La cascarilla: auge y crisis de la cascarilla en la Audiencia de Quito, siglo XVIII. FLACSO.
- Palomeque, Silvia. «Historia económica de Cuenca y sus relaciones regionales (desde fines del siglo XVII a principios del XIX)», Revista del Archivo Nacional de Historia, Sección Azuay, n.º 1, 1979.
- Poloni, Jacques. El mosaico indígena: movilidad, estratificación social en el corregimiento de Cuenca (Ecuador) del siglo XVI al siglo XVIII. Abya-Yala, 2006.
- Sánchez Ramírez, David Estuardo. «Elecciones constitucionales en el corregimiento de Loja, 1813-1816», tesis de maestría, Universidad Andina Simón Bolívar, Quito, 2022.
Fuentes primarias
Los registros comerciales sobre la extracción y venta de cascarilla en el corregimiento de Loja, citados en la investigación de David Estuardo Sánchez Ramírez sobre las transformaciones políticas y sociales de la región durante la independencia, documentan de manera directa la actividad de las familias Carrión y Valdivieso en este comercio. Los cuadros de exportaciones de la costa distintas al cacao, publicados en los estudios sobre la economía de Guayaquil de finales del período colonial, permiten dimensionar el peso relativo de la cascarilla frente a otros productos exportados por la Audiencia de Quito.
Ver también
- Zaruma: la mina que sobrevivió cuando el oro de la Amazonía desapareció
- Las reformas borbónicas y el desmembramiento de Quito
- La mita, los obrajes y la economía colonial
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Sobre quien escribe
Jefferson
Soy docente en Ciencias de la Educación, con mención en Ciencias Sociales, y ejerzo la docencia desde 2020 tanto en el sector público como privado. La historia universal ha sido una pasión constante en mi vida, y de ahí nació la inquietud detrás de este proyecto: en años de investigar y recopilar información sobre la historiografía de mi país, me encontré una y otra vez con datos dispersos, imprecisos o directamente erróneos circulando en la red.
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