La Revolución Juliana (1925-1931)

El golpe militar del 9 de julio de 1925 y la reforma del Estado: la misión Kemmerer, el Banco Central, la Contraloría y la Constitución que reconoció el voto femenino.

Actualizado el 15 de agosto de 2026Publicado el 14 de agosto de 2026

Introducción

El 9 de julio de 1925, una revuelta de militares jóvenes derrocó al presidente Gonzalo Córdova y puso fin a trece años de predominio de la oligarquía liberal. Ese golpe abrió la Revolución Juliana, el proceso que dio al Ecuador sus primeras instituciones económicas modernas.

De ahí salieron el Banco Central, la Contraloría y una Constitución que reconoció el voto femenino. También una paradoja que conviene no eludir: unos militares que invocaban ideas socialistas acabaron favoreciendo sobre todo a la clase media burocrática.

Retrato de Isidro Ayora, ejecutor de las principales reformas de la Revolución Juliana
Isidro Ayora, ejecutor de las principales reformas del período. Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).

Este artículo recorre las causas del golpe, el programa de los militares julianos, la misión Kemmerer y las reformas de Isidro Ayora, la Constitución de 1928 y el balance de un proceso que terminó en inestabilidad.

Ficha técnica

Inicio9 de julio de 1925, golpe militar contra Gonzalo Córdova
ProtagonistasMilitares jóvenes de tendencia progresista, agrupados en la Liga Militar
Gobiernos inicialesDos juntas plurales de gobierno, 1925-1926
Ejecutor de las reformasIsidro Ayora, desde 1926; presidente constitucional en 1928
Asesoría técnicaMisión del economista estadounidense Edwin Walter Kemmerer
Instituciones creadasBanco Central del Ecuador y Contraloría General, 1927
Constitución1928, con reformas sociales y voto femenino
Objetivo económicoLimitar el poder de la banca privada y centralizar la dirección de la economía
FinalCaída de Ayora en 1931; inestabilidad prolongada
Fuentes principalesAyala Mora, Resumen de Historia del Ecuador; Albornoz, Del crimen de El Ejido a la Revolución del 9 de julio de 1925
Última revisiónAgosto de 2026

Por qué cayó el régimen plutocrático

Cuando Gonzalo Córdova llegó a la presidencia en 1924, la etapa liberal estaba agotada. El liberalismo había perdido su base popular, la reacción conservadora acumulaba fuerzas, la crisis económica no se superaba y el descontento estaba en todas partes.

Tres presiones se habían acumulado durante la década. La primera fue la revuelta rural en la costa, encabezada por el conchismo. La segunda, la agitación urbana de los años veinte, cuyo momento más grave fue la masacre del 15 de noviembre de 1922.

La tercera fue el ascenso de los sectores medios. Habían crecido con la burocracia y el comercio menor, y pugnaban por participar en un poder que la banca guayaquileña ejercía sin mediaciones. Los oficiales jóvenes del ejército provenían en buena medida de ese mundo.

El 9 de julio de 1925, un golpe de militares progresistas derrocó a Córdova. Fue la primera vez que las Fuerzas Armadas ecuatorianas intervinieron con un programa propio de reforma, y no simplemente como brazo de una facción civil.

El programa y su resultado real

Los militares julianos invocaron en su programa político ciertas ideas socialistas e inclinaciones hacia los trabajadores. Ese lenguaje respondía al clima de la época, marcado por la Revolución soviética y por el crecimiento de las organizaciones obreras.

Su paso por el poder, sin embargo, trajo en realidad una serie de innovaciones que favorecieron a los sectores medios, principalmente a la burocracia, e impulsaron la modernización estatal. La distancia entre el discurso y el efecto es uno de los rasgos definitorios del período.

Eso no significa que las reformas fueran menores. Su núcleo fue fiscal y tuvo un destinatario preciso: limitaron el poder de la banca y centralizaron la dirección de la economía. Por primera vez el Estado ecuatoriano dispuso de instrumentos para gobernar la moneda y controlar el gasto público.

La misión Kemmerer

Para diseñar esas reformas se recurrió a una asesoría extranjera. El economista estadounidense Edwin Walter Kemmerer, conocido como el «doctor dinero» por su labor en varios países latinoamericanos, encabezó la misión que sentó las bases técnicas del nuevo sistema.

Retrato del economista estadounidense Edwin Walter Kemmerer, cuya misión asesoró las reformas monetarias julianas
Edwin Walter Kemmerer. Library of Congress, vía Wikimedia Commons (dominio público).

Conviene señalar la ambivalencia de ese recurso. Por un lado dotó al país de instituciones técnicamente solventes que aún existen. Por otro, profundizó la orientación de la economía ecuatoriana hacia los criterios de los centros financieros del norte, en un contexto de dependencia creciente.

Isidro Ayora y las instituciones

Tras dos gobiernos plurales, Isidro Ayora tomó el poder en 1926 y fue el ejecutor de las principales reformas. Médico de formación y antiguo rector de la Universidad Central, encarnaba bien el perfil profesional de clase media que el período promovía.

En 1927 se inició formalmente la reforma del Estado con la creación de órganos de control. Los dos principales fueron la Contraloría General, encargada de fiscalizar el gasto público, y el Banco Central del Ecuador, que asumió la emisión monetaria.

Fachada del antiguo edificio del Banco Central del Ecuador, en Quito
Antiguo edificio del Banco Central del Ecuador, en Quito. Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).

El Banco Central es la pieza clave del período, y su significado se entiende mejor por contraste. Hasta entonces, la emisión de moneda estaba en manos de bancos privados, sobre todo del Banco Comercial y Agrícola de Guayaquil, que había ejercido el control directo del poder político durante la etapa plutocrática.

Quitar esa facultad a la banca privada y entregarla a una institución estatal fue, en la práctica, el desmontaje del mecanismo que había permitido a un grupo de banqueros gobernar el país.

La Constitución de 1928

Ayora fue nombrado presidente constitucional en 1928 por la Asamblea Constituyente reunida ese año, que realizó importantes reformas legales.

La más significativa fue el establecimiento del voto de la mujer. El Ecuador se convirtió así en uno de los primeros países de América Latina en reconocer el sufragio femenino, casi un siglo después de que la Constitución de 1830 restringiera la ciudadanía a propietarios varones alfabetizados.

La Constitución incorporó además un conjunto de reformas sociales que reflejaban la presión acumulada desde 1922. Era el reconocimiento, en el texto fundamental, de que la cuestión social había entrado en la política ecuatoriana para quedarse.

Los partidos modernos

El período coincide con la aparición de los partidos políticos modernos del Ecuador. Desde mediados de los años veinte se produjo una reagrupación de las viejas fuerzas y la gestación de otras nuevas.

La Asamblea de 1923 había estructurado a nivel nacional el Partido Liberal Radical. La Convención de 1925 reconstituyó el Partido Conservador Ecuatoriano. Y en mayo de 1926 se fundó el Partido Socialista Ecuatoriano, como una heterogénea y pionera fuerza de izquierda.

El socialismo se constituyó en el polo de influencia ideológica más dinámico del país y funcionó, en cierto sentido, como continuidad del radicalismo liberal y base de la lucha por el laicismo, sobre todo en la educación. En 1931 sufrió su primera división, cuando el sector proestalinista se agrupó en el Partido Comunista.

El final y la inestabilidad

Ayora gobernó casi tres años como presidente constitucional hasta que cayó en 1931, dejando al país debatiéndose en una compleja situación de inestabilidad.

El contexto explica buena parte de ese desenlace. El descalabro de la producción y exportación cacaotera había sido el detonante de una depresión prolongada que, al iniciar los años treinta, se agudizó con la recesión del capitalismo internacional. Ninguna reforma institucional podía compensar el hundimiento simultáneo del producto de exportación y del mercado mundial.

La inestabilidad que siguió fue notable. En 1932, el Congreso descalificó al presidente electo Neptalí Bonifaz y provocó la llamada Guerra de los Cuatro Días. El modelo agroexportador no pudo ser superado y se mantuvo, aunque con cierta diversificación hacia el café, el arroz y la caña de azúcar.

Cronología

15 de noviembre de 1922Represión de la huelga general en Guayaquil.
1923La Asamblea estructura el Partido Liberal Radical.
1924Gonzalo Córdova asume la presidencia.
9 de julio de 1925Golpe militar; comienza la Revolución Juliana.
1925La Convención reconstituye el Partido Conservador Ecuatoriano.
1925-1926Dos juntas plurales de gobierno.
23-26 de mayo de 1926Se constituye el Partido Socialista Ecuatoriano.
1926Isidro Ayora toma el poder.
1927Reforma del Estado: se crean la Contraloría y el Banco Central.
1928Constitución con reformas sociales y voto femenino; Ayora, presidente constitucional.
1931Cae Ayora; el Partido Socialista se divide y nace el Partido Comunista.
1932Guerra de los Cuatro Días tras la descalificación de Neptalí Bonifaz.
1938Se constituye la CEDOC, primera central nacional de trabajadores.

Conclusión

La Revolución Juliana dejó al Ecuador instituciones que todavía funcionan. El Banco Central y la Contraloría nacieron de ese proceso, y con ellos la capacidad estatal de dirigir la moneda y fiscalizar el gasto, que hasta 1927 sencillamente no existía.

Su balance social es más ambiguo. Unos militares que hablaban de socialismo terminaron ampliando sobre todo el espacio de la burocracia y las profesiones liberales. Los trabajadores que habían puesto los muertos en 1922 obtuvieron reconocimiento constitucional, pero no poder.

Hay, con todo, un logro que conviene no minimizar. El mecanismo que permitía a un banco privado gobernar el país fue desmontado, y la Constitución de 1928 reconoció el voto femenino cuando casi ningún país de la región lo había hecho. Para un proceso de seis años iniciado por un golpe de Estado, no es poco.

Fuentes y bibliografía

  • Ayala Mora, Enrique. Resumen de Historia del Ecuador. Corporación Editora Nacional, Quito.
  • Albornoz, Oswaldo. Del crimen de El Ejido a la Revolución del 9 de julio de 1925. Claridad, Guayaquil, 1969.
  • Ayala Mora, Enrique. Lucha política y origen de los partidos en Ecuador. Corporación Editora Nacional, Quito, 1982.
  • Moncada, José. La economía ecuatoriana en el siglo XX. Universidad Central del Ecuador, Quito, 1980.
  • Ortiz Crespo, Gonzalo. Resumen de la historia económica del Ecuador, siglo XX. Abya-Yala, Quito, 2000.
  • Icaza, Patricio. Historia del movimiento obrero ecuatoriano. La Tierra, Quito, 2007.
  • Acosta, Alberto. La deuda eterna: una historia de la deuda externa ecuatoriana. Quito, 1990.
  • Paz y Miño, Juan J. Estudios sobre la Revolución Juliana y la reforma del Estado.
  • Luna, Milton. Historia y conciencia popular. El artesanado en Quito. Corporación Editora Nacional, Quito, 1989.

Fuentes primarias

El informe de la misión Kemmerer y los proyectos de ley que presentó constituyen la base técnica de las reformas monetarias y fiscales del período. Las actas de la Asamblea Constituyente de 1928 documentan el debate sobre el voto femenino y las reformas sociales. Los decretos de creación del Banco Central del Ecuador y de la Contraloría General, de 1927, definen las atribuciones de ambas instituciones. Los manifiestos de la Liga Militar recogen el programa político con que los oficiales justificaron el golpe del 9 de julio.

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