Huachi: el campo que dos veces enterró a los ejércitos patriotas

En apenas diez meses, el ejército patriota de Guayaquil fue destruido dos veces en el mismo campo llano cerca de Ambato. La segunda vez, el propio Antonio José de Sucre escapó herido con apenas un centenar de hombres.

Actualizado el 7 de septiembre de 2026Publicado el 31 de agosto de 2026

Introducción

La llanura de Huachi, al sur de Ambato, no aparece en los relatos triunfales de la independencia ecuatoriana con la misma frecuencia que Pichincha. Y sin embargo, fue en ese mismo terreno donde el proyecto independentista estuvo más cerca de fracasar por completo: no una vez, sino dos, en cuestión de diez meses.

El 22 de noviembre de 1820, apenas trece días después de una victoria patriota en Camino Real, el ejército de la Provincia Libre de Guayaquil fue aniquilado en Huachi. Casi un año después, el 12 de septiembre de 1821, el propio Antonio José de Sucre —el mismo general que un año más tarde ganaría Pichincha— sufrió en ese lugar exacto una derrota tan grave que escapó del campo de batalla herido, con apenas un centenar de hombres.

Este artículo recorre las dos batallas de Huachi, el papel decisivo de la caballería realista en ambas, el relato de un sobreviviente que comparó a los infantes patriotas con los soldados de Napoleón, y la razón por la que, aun así, esas dos catástrofes no lograron torcer el curso final de la guerra.

Ficha técnica

Primera batalla de Huachi22 de noviembre de 1820
Comandante patriotaCoronel Luis Urdaneta
Comandante realistaCoronel Francisco González
Bajas patriotas en la primera batallaAlrededor de 500 muertos y heridos
Segunda batalla de Huachi (o de Ambato)12 de septiembre de 1821
Comandante patriotaGeneral Antonio José de Sucre, herido en combate
Comandante realistaGeneral Melchor de Aymerich
Batallón destruido en ambas batallasSegundo de Libertadores
Fuentes principalesBatallones Ecuatorianos en la Independencia; La Campaña de Quito (1820-1822); Pita, revista Procesos n.º 51
Última revisiónAgosto de 2026

Victoria y desastre en trece días: las batallas de Huachi

Tras la independencia de Guayaquil, el 9 de octubre de 1820, la Junta de Gobierno organizó una división de mil ochocientos hombres al mando del coronel Luis Urdaneta, que avanzó por Babahoyo con la intención de tomar Quito. El 9 de noviembre esa división obtuvo una victoria en Camino Real. Envalentonado por el triunfo, el ejército patriota persiguió a las fuerzas realistas en retirada hasta la llanura de Huachi, al sur de Ambato.

Allí lo esperaba el coronel Francisco González, reforzado desde Pasto con el veterano batallón «Aragón» y una caballería muy superior a la patriota. El 22 de noviembre, apenas trece días después de Camino Real, las dos fuerzas se enfrentaron en campo abierto: el peor terreno posible para una infantería patriota que dependía de la protección de poblados y cercas.

Vista panorámica de Ambato, en el valle andino donde se libraron las dos batallas de Huachi en 1820 y 1821
El valle de Ambato, escenario de las dos batallas de Huachi. Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).

El campo maldito: la primera batalla de Huachi

La batalla comenzó con ventaja para los patriotas, pero la caballería realista, muy superior en número y experiencia, cargó sobre un flanco y rompió la formación. El batallón Segundo de Libertadores, que había perdido ya a más de setecientos hombres, quedó prácticamente destruido; según registran las historias regimentales, la unidad no volvería a tener capitán propio: en adelante, cada vez que se pasaba lista y se pronunciaba su nombre, la tropa respondía que había muerto gloriosamente en combate.

El resultado fue una derrota completa: unos quinientos muertos y heridos, numerosos prisioneros, cañones, fusiles y municiones perdidos. El ejército patriota debió replegarse hacia el sur, y las fuerzas realistas aprovecharon para reconquistar Cuenca, que apenas semanas antes había proclamado su propia independencia.

Un año de tregua, y el mismo desastre se repite

Tras la derrota de 1820, Antonio José de Sucre llegó a Guayaquil enviado por Simón Bolívar para tomar el mando de las fuerzas patriotas. En agosto de 1821 obtuvo una victoria en Yaguachi y avanzó de nuevo hacia el interior, con la intención de alcanzar Quito. Pero el general realista Melchor de Aymerich, que conocía bien el terreno que le había dado la victoria un año antes, situó a sus tropas exactamente en el mismo campo de Huachi y esperó.

El 12 de septiembre de 1821, ambos ejércitos volvieron a enfrentarse en el mismo terreno abierto. Sucre, consciente del riesgo, intentó evitar el combate directo, pero la persecución impulsiva de un escuadrón realista por parte de sus propios batallones rompió la formación patriota. La caballería realista, una vez más, cargó sobre el flanco expuesto. Sucre resultó herido y apenas logró escapar del campo con un centenar de hombres, acompañado por un puñado de oficiales leales que lo guiaron de regreso a la costa.

Vista del valle interandino cerca de Ambato, la llanura donde el terreno abierto favoreció a la caballería realista en ambos combates
El valle interandino cerca de Ambato. Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).

Comparados con los soldados de Napoleón

Un pasaje narrado en primera persona sobre la segunda batalla, incluido en la biografía que Octavio Cordero Palacios escribió del joven prócer Abdón Calderón —quien combatió en ambos Huachi—, describe el momento en que la infantería patriota, ya deshecha, se reagrupó en cuadros aislados para resistir las cargas sucesivas de la caballería realista. El relato, con una mezcla de orgullo y amargura, compara a los infantes de Guayaquil con los soldados de Napoleón Bonaparte en la batalla de las Pirámides, señalando que, pese a la derrota, más realistas murieron en el choque que soldados patriotas cayeron por sus disparos.

Ese relato, escrito años después por uno de los propios combatientes, transmite algo que las cifras de bajas no alcanzan a mostrar: el terror concreto de una infantería rodeada por caballería en campo abierto, sin artillería propia para frenar el avance de los jinetes enemigos.

Por qué Huachi no cambió el curso de la guerra

Pese a la magnitud de ambos desastres, ninguno resultó decisivo para el resultado final de la guerra. Los propios historiadores de la campaña señalan que, tras la primera batalla, el general Aymerich no supo aprovechar su victoria marchando de inmediato sobre Guayaquil, ciudad que probablemente se habría rendido ante su sola aproximación. Esa misma indecisión se repitió tras la segunda batalla.

Mientras el frente militar de Huachi se mantenía estancado, otros procesos avanzaban en paralelo: apenas semanas después de la segunda derrota, el Congreso de Cúcuta promulgó, el 30 de agosto de 1821, la Constitución que organizaría a la futura Gran Colombia, ya documentada en este sitio. Menos de un año después, el propio Sucre, reforzado con tropas colombianas, obtendría en Pichincha la victoria que Huachi le había negado dos veces.

Cronología

9 de octubre de 1820Independencia de Guayaquil.
9 de noviembre de 1820Victoria patriota en la batalla de Camino Real.
22 de noviembre de 1820Primera batalla de Huachi; derrota patriota con unos quinientos muertos y heridos.
Fines de 1820Los realistas reconquistan Cuenca.
19 de agosto de 1821Victoria patriota en la batalla de Yaguachi.
30 de agosto de 1821Se promulga la Constitución de Cúcuta.
12 de septiembre de 1821Segunda batalla de Huachi; Sucre es herido y escapa con un centenar de hombres.
24 de mayo de 1822Victoria patriota definitiva en la batalla de Pichincha.

Conclusión

Huachi es, en el fondo, la contracara necesaria de Pichincha. La independencia ecuatoriana no fue una marcha ininterrumpida hacia la victoria, sino un proceso de casi dos años marcado por dos derrotas catastróficas en el mismo campo, con un mismo patrón repetido: infantería patriota superada por una caballería realista mejor entrenada, en un terreno que no ofrecía ningún refugio.

Que Sucre, derrotado y herido en Huachi en 1821, terminara siendo el vencedor de Pichincha apenas ocho meses después, es quizás el mejor recordatorio de que las grandes victorias de la historia rara vez llegan sin antes atravesar sus propios campos malditos.

Fuentes y bibliografía

  • Batallones Ecuatorianos en la Independencia. Fondo de Cultura Ecuatoriana.
  • La Campaña de Quito (1820-1822). Academia Nacional de Historia Militar del Ecuador.
  • Pita, R. «Colombia y la narrativa de la independencia», revista Procesos, n.º 51, enero-junio de 2020.
  • Landázuri Camacho, Cristóbal. Antecedentes de la revolución quiteña, Congreso de Historia.
  • Cordero Palacios, Octavio. Vida de Abdón Calderón, segunda edición, Tipografía Colegio Nacional «Benigno Malo», Cuenca, 1940.

Fuentes primarias

El pasaje narrado en primera persona sobre la segunda batalla de Huachi, incluido en la Vida de Abdón Calderón de Octavio Cordero Palacios (1940), documenta de manera directa la experiencia de la infantería patriota durante la carga de la caballería realista. Las historias regimentales del batallón Segundo de Libertadores, que registran su destrucción en ambas batallas de Huachi, documentan el costo humano concreto de las dos derrotas descritas en este artículo.

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Sobre quien escribe

Jefferson

Soy docente en Ciencias de la Educación, con mención en Ciencias Sociales, y ejerzo la docencia desde 2020 tanto en el sector público como privado. La historia universal ha sido una pasión constante en mi vida, y de ahí nació la inquietud detrás de este proyecto: en años de investigar y recopilar información sobre la historiografía de mi país, me encontré una y otra vez con datos dispersos, imprecisos o directamente erróneos circulando en la red.

Ecuador en la Historia nace de esa necesidad —reunir en un solo espacio una historiografía rigurosa, verificable y bien fundamentada— y también de dos pasiones que confluyen aquí: mi fascinación por un pasado que encuentro tan misterioso y mitológico como desafiante, y mi interés por el futuro: la tecnología y las nuevas metodologías para investigar, organizar y compartir el conocimiento histórico.

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