Actualizado el 18 de agosto de 2026Publicado el 17 de agosto de 2026
Introducción
Tras la masacre del 2 de agosto de 1810, la resistencia quiteña no se apagó. La llegada del comisionado regio Carlos Montúfar dio paso a una segunda Junta de Gobierno que, en apenas dos años, pasó de proclamar la independencia absoluta a redactar una constitución que seguía reconociendo a Fernando VII como monarca. Fue derrotada a finales de 1812.
Ese vaivén no es una contradicción que convenga esconder, sino el reflejo de un movimiento que negociaba su propia identidad política mientras la combatían por fuera. Este artículo recorre la formación de la nueva Junta, la breve independencia de abril de 1811, el Pacto Solemne de febrero de 1812 y su paralelo con las Cortes de Cádiz, y la derrota final que devolvió el control español al territorio.
Índice de contenidos
Ficha técnica
| Período | 1811-1812 |
| Comisionado regio | Carlos Montúfar, hijo del marqués de Selva Alegre |
| Independencia absoluta | Proclamada el 11 de abril de 1811 |
| Documento constitucional | Pacto Solemne de Sociedad y Unión entre las Provincias que forman el Estado de Quito |
| Aprobación del Pacto | 15 de febrero de 1812 |
| Autor principal | Miguel Antonio Rodríguez |
| Monarca reconocido | Fernando VII |
| Presidente español que reconquistó Quito | Toribio Montes |
| Fin | Derrotada por fuerzas españolas a finales de 1812 |
| Fuentes principales | Ayala Mora, Resumen de Historia del Ecuador; Maiguashca, «República»; Bastidas Urresty, La Vendée Americana I |
| Última revisión | Agosto de 2026 |
La llegada de Montúfar
Carlos Montúfar llegó a Quito como comisionado regio del Consejo de Regencia español, con la misión oficial de apaciguar la región tras la masacre de 1810. Su presencia tuvo el efecto contrario: motivó la formación de una nueva Junta de Gobierno, en la que su influencia resultó decisiva desde el principio.
Esta segunda Junta restó poder al conde Ruiz de Castilla, la autoridad española depuesta en 1809 y restablecida después de la caída de la primera Junta, y permitió el ingreso de figuras que en apariencia eran leales a España pero que en realidad simpatizaban con la causa americana.

La independencia absoluta de 1811
El 11 de abril de 1811 se proclamó, según recoge Bastidas Urresty, la independencia de Quito en forma absoluta. Montúfar, militar con experiencia en las guerras de España contra Napoleón, organizó un pequeño ejército y lo dirigió hacia el sur.
En Ambato derrotó al coronel Manuel Arredondo, el mismo oficial que un año antes había comandado la matanza del 2 de agosto de 1810. Fue un triunfo con carga simbólica además de militar: el responsable directo de la represión anterior caía derrotado por el gobierno que esa represión no había logrado extinguir.
El intento fallido sobre Cuenca
Envalentonado por la victoria, Montúfar dirigió su campaña contra el bastión realista de Cuenca, donde operaban el gobernador Melchor de Aymerich y el obispo Quintián Ponte. Llegó, según Bastidas Urresty, a estar a las puertas de la ciudad.
Entonces decidió regresar intempestivamente a Quito. Bastidas atribuye ese repliegue a una conspiración interna de los llamados sanchistas, partidarios del marqués de Villa Orellana, que maniobraban contra Montúfar en la propia capital. La campaña hacia el sur quedó así interrumpida, y con ella se perdió la oportunidad de sumar a Cuenca al proyecto quiteño.
El Pacto Solemne de 1812
El 15 de febrero de 1812, el gobierno interino local aprobó el Pacto Solemne de Sociedad y Unión entre las Provincias que forman el Estado de Quito, redactado principalmente por Miguel Antonio Rodríguez. Es la primera carta constitucional de la historia del actual Ecuador.
Su contenido revela una paradoja deliberada. El documento anunciaba que el pueblo soberano del Estado de Quito había resuelto darse una nueva forma de gobierno, con representación popular, división de poderes y alternabilidad en las funciones públicas. Pero al mismo tiempo reconocía como monarca a Fernando VII, siempre que este pudiera reinar libre de la dominación francesa.

Autonomía, no ruptura
El historiador Juan Maiguashca ha propuesto una lectura precisa de esa aparente contradicción: los quiteños se convertían en pueblo soberano y organizaban un Estado por cuenta propia, pero seguían siendo súbditos de la Monarquía. No se trataba de independencia sino de autonomía dentro de un sistema imperial federativo.
Maiguashca cita además la conclusión de la historiadora Federica Morelli sobre el sentido último del documento: el Pacto Solemne no nació para suprimir el pasado, sino para perfeccionar las leyes antiguas. Leído así, no contradice la independencia absoluta proclamada un año antes; la matiza, y muestra a un movimiento que negociaba su identidad política mientras definía, paso a paso, hasta dónde estaba dispuesto a llegar.
El paralelo de Cádiz
Mientras Rodríguez trabajaba en Quito, José Mejía Lequerica, antiguo colaborador de Eugenio de Santa Cruz y Espejo, participaba en las Cortes de Cádiz, donde se redactaba la Constitución española de 1812. Mejía llevó a España el ideario de la Escuela de la Concordia y defendió allí la autonomía política y económica de las colonias.
La Constitución de Cádiz llegó a ser, en ese mismo año, un documento notablemente radical para su época: igualó a España con sus posesiones americanas bajo los conceptos de nación y ciudadanía, y extendió la nacionalidad española y el derecho al voto a la población indígena, aboliendo formalmente la distinción colonial entre República de españoles y República de indios. Fue suprimida en 1814, con el regreso al poder de Fernando VII.
La derrota final
Los recursos militares del proyecto quiteño fueron siempre precarios. Roberto Andrade describe que la Junta apenas podía disponer de setecientos u ochocientos fusiles viejos y remendados, sin acceso a un puerto propio que le permitiera comprar armas o municiones. Los revolucionarios esperaban un auxilio externo que nunca llegó con la fuerza necesaria.
A finales de 1812, las fuerzas españolas vencieron a la segunda Junta y el país quedó de nuevo firmemente controlado. Toribio Montes gobernó después Quito como presidente español, cargo que ocupaba ya para 1813, cuando se documentan sus gestiones frente a los sucesos de Pasto.
Cronología
| 2 de agosto de 1810 | Masacre de los patriotas presos en Quito. |
| 1811 | Llegada de Carlos Montúfar; formación de la segunda Junta de Gobierno. |
| 11 de abril de 1811 | Se proclama la independencia absoluta de Quito. |
| 1811 | Montúfar derrota a Arredondo cerca de Ambato; avanza sobre Cuenca y se retira. |
| 15 de febrero de 1812 | Se aprueba el Pacto Solemne de Sociedad y Unión. |
| 1812 | Se promulga en España la Constitución de Cádiz, con participación de José Mejía Lequerica. |
| Finales de 1812 | Las fuerzas españolas derrotan a la segunda Junta; Quito queda bajo control de Toribio Montes. |
| 1814 | Fernando VII regresa al poder y suprime la Constitución de Cádiz. |
Conclusión
La Segunda Junta y su Pacto Solemne muestran un proceso más complejo que el relato lineal de una independencia declarada de una vez y para siempre. En apenas diez meses, el movimiento quiteño pasó de una ruptura absoluta a un documento que volvía a reconocer al rey, sin que eso significara retroceder: era, según la lectura de Maiguashca, la conquista de una autonomía real dentro de un marco que sus propios protagonistas no habían decidido abandonar todavía.
La derrota final llegó, como en 1810, por la vía militar, y con ella se cerró el segundo intento de gobierno autónomo en apenas tres años. El territorio permanecería bajo control español otra década, hasta que un nuevo ciclo de independencias, iniciado esta vez en Guayaquil, terminara por consumar en 1822 lo que Quito no había podido sostener por su cuenta.
Fuentes y bibliografía
- Ayala Mora, Enrique. Resumen de Historia del Ecuador. Corporación Editora Nacional, Quito.
- Maiguashca, Juan. «República», en Nueva Historia del Ecuador. Corporación Editora Nacional, Quito.
- Bastidas Urresty, Edgar. La Vendée Americana I. Las guerras de Pasto.
- Morelli, Federica. «El Pacto quiteño de 1812: algunas reflexiones en torno al primer constitucionalismo ecuatoriano», en Enrique Ayala Mora (ed.), Historia Constitucional. Estudios comparativos, Universidad Andina Simón Bolívar / Corporación Editora Nacional, Quito, 2014.
- Trabucco, Federico. «Constitución Quiteña de 1812», en Constituciones de la República del Ecuador, Editorial Universitaria, Quito, 1975.
- Chust, Manuel. «José Mejía Lequerica, un revolucionario en las Cortes Hispanas», Procesos. Revista Ecuatoriana de Historia, n.º 14, 1999.
- Andrade, Roberto. Historia del Ecuador. Corporación Editora Nacional, Quito, 1982-1983.
Fuentes primarias
El texto del Pacto Solemne de Sociedad y Unión entre las Provincias que forman el Estado de Quito, aprobado el 15 de febrero de 1812, es la fuente central de este artículo, junto con el análisis que de él hace Federica Morelli. Los relatos de Roberto Andrade documentan el estado material del movimiento y sus limitaciones militares. Los sucesos de la campaña hacia Cuenca proceden del relato de Edgar Bastidas Urresty en La Vendée Americana.
Ver también
- La masacre de los próceres del 2 de agosto de 1810
- 10 de Agosto de 1809: la Primera Junta Suprema de Quito
- La independencia de Cuenca (1820)
- La entrevista de Guayaquil: Bolívar y San Martín
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