La independencia de Loja: el monumento y los cinco hombres de la plaza

La independencia de Loja (1820): un monumento celebra una gesta unánime, pero la investigación reciente revela solo cinco convocantes y poca acogida popular.

Actualizado el 16 de septiembre de 2026

Introducción

Este sitio ya ha documentado la independencia de Cuenca y la de Guayaquil, ambas ocurridas en 1820. Menos conocida, y bastante más discutida por la historiografía reciente, es la independencia de Loja, proclamada el 18 de noviembre de ese mismo año en la plaza de San Sebastián.

La narrativa oficial, plasmada en el monumento que hoy preside esa misma plaza, presenta el episodio como una gesta popular unánime. La investigación académica más reciente sobre el corregimiento de Loja durante la independencia ofrece, sin embargo, un panorama considerablemente más matizado: apenas un mes antes de esa fecha, el propio ayuntamiento lojano había rechazado explícitamente la invitación de Cuenca a sumarse a la revolución, optando en cambio por reafirmar su lealtad al sistema constitucional español.

Este artículo recorre la posición inicial de las autoridades de Loja frente a la revolución de Cuenca, los hechos concretos del 18 de noviembre de 1820, y el debate historiográfico que hoy compite con la narrativa monumental de esa fecha.

Ficha técnica

Fecha de la proclamación18 de noviembre de 1820
LugarPlaza de San Sebastián, Loja
Alcalde constitucional de Loja en 1820Pío de Valdivieso
Respuesta previa de Loja a la invitación de CuencaRechazo explícito, 17 de noviembre de 1820
Convocantes identificados de la manifestación del 18 de noviembreRamón Pinto, José María Peña, Nicolás García, José Picoita y Manuel Zambrano
Monumento conmemorativoTorre del Reloj de San Sebastián, 32 metros, estilo art decó, inaugurada en 1950 bajo la alcaldía de Alfredo Mora Reyes
Duración institucional del Corregimiento de Loja1547-1820, 269 años bajo administración quiteña
Fuentes principalesSánchez Ramírez, David, «De corregimiento a partido: Loja y las transformaciones políticas y sociales durante la independencia, 1808-1820»; Jaramillo Alvarado, Pío, Historia de Loja y su Provincia
Última revisiónSeptiembre de 2026

El rechazo previo a la revolución de Cuenca

El 3 de noviembre de 1820, Cuenca proclamó su propia independencia y extendió la invitación a las jurisdicciones vecinas, entre ellas Loja, para sumarse al movimiento. El alcalde constitucional Pío de Valdivieso respondió directamente a José María Vásquez de Noboa el 17 de noviembre, declarando que en la propuesta de Cuenca no veía sino principios liberales de los que su propio sistema de gobierno constitucional no debía separarse, y que Loja seguiría bajo ese régimen «con la mayor tranquilidad».

Esa misma tensión se repitió en Zaruma, cuyo ayuntamiento consultó a Loja sobre cómo proceder frente a la invitación cuencana, cuestionando de forma implícita la lealtad de la propia Loja al sistema constitucional español que hasta ese momento defendía.

Monumento a la Independencia de Loja, también conocido como la Torre del Reloj de San Sebastián, construido en 1950
Monumento a la Independencia, Loja. Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).

La independencia de Loja: cinco hombres en la plaza

La noche del 17 al 18 de noviembre de 1820, un grupo de vecinos españoles de la ciudad, ya al tanto de lo ocurrido en Cuenca, se manifestó en la plaza de San Sebastián arengando al pueblo en favor de la independencia con la consigna «¡Viva la libertad y la patria!». Según la documentación consultada por la historiografía académica, los convocantes de esa manifestación fueron cinco: Ramón Pinto, José María Peña, Nicolás García, José Picoita y Manuel Zambrano.

La propia investigación histórica señala que ese llamado tuvo poca acogida entre la población: los ciudadanos españoles de la ciudad mostraban una clara preferencia por mantenerse bajo el sistema constitucional gaditano antes que por una ruptura total con España. La renuncia efectiva del corregidor llegó, de todos modos, en medio de esas circunstancias, en lo que la investigación reciente describe como un desenlace más cercano a una crisis institucional acumulada que a un triunfo popular de la causa independentista.

Vista panorámica de la ciudad de Loja, capital del antiguo corregimiento colonial del mismo nombre
Vista panorámica de Loja. Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0).

El monumento y el debate historiográfico

Tres décadas después, en 1950, la alcaldía de Alfredo Mora Reyes erigió en la propia plaza de San Sebastián la Torre del Reloj, un monumento de treinta y dos metros y estilo art decó que consagró, en bronce y piedra, la versión heroica y unánime de la independencia lojana. Esa versión —repetida hoy en la señalética turística y en las celebraciones cívicas anuales de la ciudad— convive, sin embargo, con interpretaciones académicas divergentes: mientras algunos historiadores sostienen que el anhelo separatista estaba genuinamente latente en la población y solo la élite local lo contuvo, otros documentan una posición mayoritariamente fidelista, más temerosa de las represalias españolas que deseosa de la ruptura total.

Ese debate, lejos de ser meramente académico, sigue siendo objeto de discusión pública en la propia ciudad, donde investigadores han debido salir explícitamente a defender que la independencia de Loja «no fue un mito», frente al escepticismo que la propia investigación histórica reciente ha contribuido a instalar.

Cronología

1547Se establece el corregimiento de Loja bajo administración de la Audiencia de Quito.
3 de noviembre de 1820Cuenca proclama su independencia e invita a Loja a sumarse.
17 de noviembre de 1820El alcalde Pío de Valdivieso rechaza explícitamente la invitación de Cuenca, reafirmando la lealtad de Loja al sistema constitucional español.
Noche del 17 al 18 de noviembre de 1820Cinco vecinos convocan una manifestación en la plaza de San Sebastián en favor de la independencia.
18 de noviembre de 1820Se proclama formalmente la independencia de Loja, con poca acogida popular según la investigación reciente.
1950Se inaugura, bajo la alcaldía de Alfredo Mora Reyes, la Torre del Reloj de San Sebastián como monumento conmemorativo de la independencia de 1820.

Conclusión

La independencia de Loja resiste la lectura simplificada que suele acompañar a las efemérides cívicas. El registro documental disponible —el rechazo explícito de las autoridades constitucionales apenas un día antes, la identificación de solo cinco convocantes nombrados, y la constatación expresa de la poca acogida popular— dibuja un episodio bastante más ambiguo que el que hoy conmemora la Torre del Reloj de San Sebastián.

Que ese debate siga vivo entre los propios historiadores de la ciudad, obligados a defender explícitamente que el hecho «no fue un mito», confirma que la distancia entre la memoria monumental y la investigación documental sigue siendo, un siglo después, un asunto abierto.

Fuentes y bibliografía

  • Sánchez Ramírez, David. «De corregimiento a partido: Loja y las transformaciones políticas y sociales durante la independencia, 1808-1820».
  • Jaramillo Alvarado, Pío. Historia de Loja y su Provincia, 5.ª edición. Loja: Municipio de Loja / Senefelder, 2002.
  • Carrión Aguirre, Alejandro. La independencia de Loja. Cuenca: Casa de la Cultura Ecuatoriana, Núcleo de Cuenca, 2005.
  • Borrero Vega, Ana Luz. «Cuenca en la Independencia: de la fidelidad a la insurgencia, 1809-1814», tesis doctoral, Universidad Andina Simón Bolívar, 2016.
  • Saint-Geours, Yves. «La economía de la cascarilla en el Corregimiento de Loja», Revista Cultura, Banco Central del Ecuador, n.º 15, 1983, pp. 171-207.

Fuentes primarias

La respuesta del alcalde constitucional Pío de Valdivieso a José María Vásquez de Noboa, fechada el 17 de noviembre de 1820, documenta de manera directa la posición oficial de Loja frente a la invitación de Cuenca, apenas un día antes de la propia proclamación de independencia. El acta de sesión del ayuntamiento de Loja del 19 de noviembre de 1820, citada por Jaramillo Alvarado, registra los nombres de los cinco convocantes de la manifestación y confirma la escasa acogida popular que tuvo el llamado independentista.

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Sobre quien escribe

Jefferson

Soy docente en Ciencias de la Educación, con mención en Ciencias Sociales, y ejerzo la docencia desde 2020 tanto en el sector público como privado. La historia universal ha sido una pasión constante en mi vida, y de ahí nació la inquietud detrás de este proyecto: en años de investigar y recopilar información sobre la historiografía de mi país, me encontré una y otra vez con datos dispersos, imprecisos o directamente erróneos circulando en la red.

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