Los señoríos de la sierra norte: el país Caranqui

Los señoríos de la sierra norte del Ecuador: caranquis, cayambis y el semiindependiente Pimampiro, y el hallazgo funerario de Huataviro de 2009, con más de trece mil cuentas de Spondylus en una sola tumba.

Actualizado el 27 de septiembre de 2026Publicado el 21 de agosto de 2026

Introducción

Entre el valle del Chota y el cañón del Guayllabamba se extendía, hacia el final del Período de Integración, una región que mantuvo cierta uniformidad étnica: el llamado país Caranqui. Allí se asentaron los caranquis, hacia el norte, y los cayambis, hacia el sur, junto con el señorío de Otavalo y el semiindependiente señor de Pimampiro.

La mayor parte de lo que se sabe sobre estos grupos procede de documentos coloniales, escritos ya bajo dominio inca o español. Un hallazgo de 2009 en Huataviro, cerca de Ibarra, cambió parcialmente ese panorama: aportó evidencia arqueológica directa de una élite temprana, con ajuares funerarios de una riqueza notable.

Este artículo recorre los señoríos que documentan las fuentes históricas, las tolas y montículos que marcaban su jerarquía política, y lo que el rescate de Huataviro reveló sobre una época anterior a los caranquis tardíos que encontraron los incas.

Ficha técnica

RegiónPaís Caranqui, entre el valle del Chota y el cañón del Guayllabamba
Señoríos principalesCaranquis, cayambis, Otavalo, Pimampiro
PeríodoFinal del Período de Integración y primeros años de la conquista incaica y europea
Sitios con montículosCochasquí, Zuleta, Cayambe, Caranqui, Socapamba, Urcuquí
Hallazgo claveEntierro de élite en Huataviro, San Antonio de Ibarra, descubierto en 2009
Datación de la tumba principal800 ± 40 d. C.
Investigador principalEstanislao Pazmiño
Fuentes principalesPazmiño, «Huataviro y los señoríos de la sierra norte del Ecuador»; Bray, «Los efectos del imperialismo incaico en la frontera norte»
Última revisiónAgosto de 2026

Los señoríos de la sierra norte

Para el momento de la expansión incaica, la regencia de los señores locales ya se había extendido por amplias zonas geográficas. Los cayambis, hacia el sur, y los carangues o caranquis, hacia el norte, constituyeron las principales estructuras políticas preincaicas de la región. Fue notoria también la importancia del señorío de Otavalo, y cierto grado de independencia que mantuvo el señor de Pimampiro frente a sus vecinos.

Aunque los documentos históricos mencionan la existencia de otros señoríos, resulta todavía complejo determinar su naturaleza exacta y sus alcances durante la época preincaica. La amplia distribución de montículos por toda la región ha permitido identificar varios asentamientos que, en casos como Cochasquí, Zuleta, Cayambe, Caranqui, Socapamba o Urcuquí, alcanzaron un desarrollo y una participación política notorios.

Vista de una pirámide truncada del complejo arqueológico de Cochasquí, en la sierra norte del Ecuador
Pirámide de Cochasquí, uno de los sitios con montículos más conocidos del país Caranqui. Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).

El hallazgo de Huataviro

El sitio arqueológico de Huataviro, en la parroquia de San Antonio de Ibarra, provincia de Imbabura, fue objeto de atención pública a mediados de 2009. Un tractor que abría el trazado de una vía atravesó por la mitad la plataforma del montículo; la intervención de la comunidad y las autoridades locales impidió un daño mayor, y los propios moradores descubrieron entonces los vestigios de un importante enterramiento. El Instituto Nacional de Patrimonio Cultural asumió la responsabilidad del sitio e inició un proyecto de investigación y rescate en dos fases, entre 2009 y 2010.

La arquitectura del montículo se construyó con bloques irregulares de cangagua, superpuestos o alternados con tierra de relleno, concentrados en especial en los bordes de la plataforma para reforzar la pendiente. La limpieza de los perfiles expuestos permitió distinguir al menos dos pisos de ocupación sucesivos, lo que indica que la pirámide se levantó en varias fases y tuvo distintos momentos de uso.

Bloques de cangagua utilizados en la construcción de las pirámides de la sierra norte del Ecuador
Bloques de cangagua, el mismo material constructivo documentado en el montículo de Huataviro. Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).

Los enterramientos

Las excavaciones documentaron tipos de entierro muy distintos dentro de un mismo montículo. Un grupo de tres cuerpos —un infante, un adolescente y un adulto— apareció depositado directamente sobre el piso, con las manos aparentemente atadas, y cubierto después con las capas de relleno de una nueva fase constructiva; la disposición sugiere que pudieron ser víctimas de un ritual previo a la ampliación de la pirámide.

Otro grupo de individuos fue hallado en fosos cavados sobre el piso de ocupación, sentados en posición fetal, sin ofrendas, con las bocas de los fosos selladas con bloques de cangagua. Dos fechas de radiocarbono de estos contextos dieron resultados de 930 ± 40 d. C. y 1020 ± 40 d. C.

El contraste más marcado lo ofrecen los entierros tempranos de personajes de élite. En el barrio Moras, un hallazgo casual —destruido en parte durante su extracción— reveló un ajuar excepcional: una máscara, un pectoral circular, tres brazaletes, dos aretes doblados intencionalmente y seis anillos, todos en tumbaga de oro, junto con cuatro pectorales y una nariguera de cobre, más de veinte mil cuentas de Spondylus y colgantes de madreperla y serpentina verde.

El entierro principal

La tumba mejor documentada de Huataviro contenía a un individuo recostado sobre su costado izquierdo, con la cabeza hacia el noroccidente y los pies hacia el suroriente. Su ajuar incluía una máscara de cobre fragmentada, dos brazaletes, tres anillos y una manilla de cuentas pequeñas, piezas elaboradas en tumbaga de oro. Cubriendo el cuerpo desde la cintura hasta el cuello se hallaron más de trece mil cuentas de Spondylus, dispuestas de forma que sugieren haber formado parte de una vestimenta cosida.

Bajo ese cuerpo, separado por una estera sobre lo que parece haber sido una estructura de madera, apareció un segundo esqueleto cuyo único ajuar era un collar de cuentas de caracol marino. Las muestras del esqueleto principal permitieron fechar el entierro en el 800 ± 40 d. C. Entre los restos cerámicos asociados se identificó además un fragmento de estilo Cosanga, procedente de los contrafuertes orientales de los Andes, lo que apunta a vínculos de intercambio con la región amazónica, incluido el valle del Upano.

Una jerarquía anterior a los caranquis tardíos

La riqueza de estos ajuares tempranos no se ha registrado todavía en los sitios caranquis de época tardía, lo que sugiere que Huataviro representó un centro político importante en un momento anterior al que documentan las crónicas coloniales. Hacia el año 1100 d. C., la pirámide parece haber perdido relevancia y pasó a usarse como cementerio comunal, hasta su abandono definitivo alrededor de 1300 d. C.

Esa secuencia plantea una posibilidad que todavía se discute entre los especialistas: que centros políticos importantes emergieran en una época temprana, entraran después en un largo proceso de declive, y dieran paso finalmente a los señoríos caranquis que los incas encontrarían siglos más tarde. La investigación en Huataviro no cierra esa discusión; la reabre con evidencia nueva.

Cronología

800 ± 40 d. C.Fecha del entierro principal de Huataviro, según las muestras de radiocarbono.
930 ± 40 y 1020 ± 40 d. C.Fechas de los entierros en fosos sellados con cangagua.
1100 d. C.La pirámide de Huataviro pierde importancia y pasa a usarse como cementerio comunal.
1300 d. C.Abandono definitivo del sitio.
Siglos XV-XVIExpansión incaica sobre los señoríos caranquis y cayambis documentada por las crónicas.
Mediados de 2009Hallazgo casual del entierro principal durante la apertura de una vía.
2009-2010Proyecto de investigación y rescate del INPC en dos fases.

Conclusión

El país Caranqui suele contarse a través de los documentos que dejó la conquista, tanto incaica como española: una región de señoríos organizados, con cierta uniformidad étnica, que resistió al Tahuantinsuyo antes de ser finalmente incorporada. Huataviro añade algo que esos documentos no podían ofrecer, una datación radiocarbónica directa y un objeto físico: trece mil cuentas de Spondylus cosidas sobre la ropa de un hombre enterrado hacia el año 800.

Ese hallazgo no resuelve quién gobernaba la región en ese momento temprano ni qué relación guardaba con los señoríos tardíos que documentan las crónicas. Pero la evidencia sugiere que la jerarquía política de la sierra norte tiene una historia más profunda de la que alcanzan a contar los relatos coloniales, y que buena parte de ella sigue por descubrirse bajo montículos que hoy son campos de cultivo.

Fuentes y bibliografía

  • Pazmiño T., Estanislao M. «Huataviro y los señoríos de la sierra norte del Ecuador», Revista del Patrimonio Cultural del Ecuador, Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC), n.º 5, 2014, pp. 56-69.
  • Pazmiño, Estanislao, Carlos Montalvo y Óscar Cajas. Informe final Proyecto Arqueológico Huataviro, Fase 1, Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, Quito, 2009.
  • Pazmiño, Estanislao, Carlos Montalvo y Óscar Cajas. Informe final Proyecto Arqueológico Huataviro, Fase 2, Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, Quito, 2010.
  • Bray, Tamara L. Los efectos del imperialismo incaico en la frontera norte: una investigación arqueológica en la sierra septentrional del Ecuador. Editorial Abya-Yala, Quito, 2003.
  • Espinoza Soriano, Waldemar. Los cayambes y carangues: siglos XV-XVI. El testimonio de la Etnohistoria. Instituto Otavaleño de Antropología, Otavalo, 1983.
  • Caillavet, Chantal. «Etnohistoria ecuatoriana: nuevos datos sobre el Otavalo prehispánico», Cultura, vol. 11, Banco Central del Ecuador, 1981.
  • Cordero, Mariuxi. El cacicazgo cayambi. Trayectoria hacia la complejidad social en los Andes septentrionales. Editorial Abya-Yala, Quito, 2009.
  • Salomon, Frank. Los señores étnicos de Quito en la época de los incas. Instituto Otavaleño de Antropología, Otavalo, 1980.

Fuentes primarias

Los informes finales del Proyecto Arqueológico Huataviro, fases 1 y 2, presentados por Estanislao Pazmiño, Carlos Montalvo y Óscar Cajas al Instituto Nacional de Patrimonio Cultural en 2009 y 2010, documentan directamente las excavaciones, los contextos funerarios y las dataciones de radiocarbono utilizadas en este artículo.

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Sobre quien escribe

Jefferson

Soy docente en Ciencias de la Educación, con mención en Ciencias Sociales, y ejerzo la docencia desde 2020 tanto en el sector público como privado. La historia universal ha sido una pasión constante en mi vida, y de ahí nació la inquietud detrás de este proyecto: en años de investigar y recopilar información sobre la historiografía de mi país, me encontré una y otra vez con datos dispersos, imprecisos o directamente erróneos circulando en la red.

Ecuador en la Historia nace de esa necesidad —reunir en un solo espacio una historiografía rigurosa, verificable y bien fundamentada— y también de dos pasiones que confluyen aquí: mi fascinación por un pasado que encuentro tan misterioso y mitológico como desafiante, y mi interés por el futuro: la tecnología y las nuevas metodologías para investigar, organizar y compartir el conocimiento histórico.

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