La cultura Puruhá: lo que revela una tumba recién excavada

En 2026, una excavación en Rumicruz, cerca del volcán Chimborazo, reveló un ritual funerario puruhá nunca antes documentado: cuerpos sentados, sin ajuar, y un mortero ceremonial cuyo peso llegó a fracturar el cráneo de uno de los difuntos.

Actualizado el 7 de septiembre de 2026Publicado el 2 de septiembre de 2026

Introducción

La cultura Puruhá ocupó, durante el Período de Integración, buena parte de las actuales provincias de Chimborazo y Tungurahua, bajo la sombra del volcán que da nombre a la región. Durante décadas, el conocimiento sobre esta sociedad dependió casi por completo de las excavaciones realizadas por Jacinto Jijón y Caamaño entre 1917 y 1918, publicadas en su obra clásica de 1927.

En abril de 2026, un equipo de la Universidad Nacional de Chimborazo publicó los resultados de una intervención arqueológica en la necrópolis de Pailacucha, en la comunidad de Rumicruz, que reveló prácticas funerarias puruháes nunca antes registradas: cuerpos enterrados en posición sentada, sin ningún ajuar funerario visible, y un ritual de fragmentación cerámica que sugiere banquetes ceremoniales.

Este artículo recorre el territorio y la cerámica de la cultura Puruhá, y el hallazgo reciente de Pailacucha, que obliga a revisar casi un siglo de certezas sobre sus costumbres funerarias.

Ficha técnica

TerritorioProvincias de Chimborazo y Tungurahua
PeríodoAproximadamente 500 a 1470 d. C., Período de Integración
Fuente clásicaJijón y Caamaño, Puruhá, 1927
Sitio de excavación recienteNecrópolis de Pailacucha, comunidad de Rumicruz, cantón Calpi
Técnica de prospecciónTomografía de resistividad eléctrica
Hallazgo principalDos enterramientos en posición sedente, sin ajuar funerario, con evidencia de ritual de fragmentación cerámica y ósea
Investigador principalPedro A. Carretero Poblete, Universidad Nacional de Chimborazo
Fuentes principalesCarretero Poblete et al., «Avance de la intervención arqueológica en la necrópolis puruhá de Pailacucha», Arqueología Iberoamericana, 2026
Última revisiónSeptiembre de 2026

Cerámica y territorio de la cultura Puruhá

La cultura Puruhá desarrolló una tradición cerámica propia, documentada en yacimientos como el cerro Collay, cerca de Riobamba, donde la cerámica puruhá aparece junto a materiales cañaris y costeños en niveles fechados entre el final del Formativo Tardío, hacia el 700 a. C., y el Desarrollo Regional, hacia el 500 d. C. Entre las formas más características se cuentan cuencos, vasijas de almacenamiento y bases de copas, con acabados alisados, bruñidos o con engobe.

Esa cerámica confirma, además, la existencia de contactos regulares entre los puruháes y sus vecinos cañaris al sur y las poblaciones costeñas, en una red de intercambio que atravesaba distintos pisos ecológicos de la sierra centro del Ecuador.

Cuenco con rostro de la cultura Puruhá, siglos VI al XVI, conservado en el Metropolitan Museum of Art
Cuenco con rostro, cultura Puruhá. The Metropolitan Museum of Art, Nueva York (dominio público).

Rumicruz: de la dispersión a la comunidad jurídica

La comunidad de Rumicruz, donde se ubica la necrópolis de Pailacucha, tiene su propia historia reciente: hasta comienzos de la década de 1970, las familias que hoy la conforman vivían dispersas por las faldas del cerro Coshitolo. La presión de robos frecuentes las llevó a congregarse en un sitio más defendible, y en 1981 el Estado ecuatoriano reconoció a Rumicruz como comunidad jurídica independiente.

Fue la propia comunidad la que, en 2016, alertó al Grupo de Investigación Puruhá de la Universidad Nacional de Chimborazo sobre la presencia de cerámica en superficie, lo que dio inicio a las prospecciones que, una década después, llevarían al hallazgo de la necrópolis de Pailacucha.

Vista del lado sur del volcán Chimborazo en 1894, la montaña sagrada del territorio puruhá
El volcán Chimborazo en 1894. Wikimedia Commons (sin restricciones).

Dos tumbas que reescriben el ritual funerario

En 2018, una tomografía de resistividad eléctrica detectó una serie de irregularidades subterráneas en la llanura de Pailacucha, a profundidades de entre sesenta centímetros y un metro. La excavación de comprobación, publicada en abril de 2026, confirmó que se trataba de tumbas puruháes, y reveló un patrón de enterramiento con detalles que ni siquiera Jijón y Caamaño había registrado en sus excavaciones de 1917 y 1918.

Ambos cuerpos habían sido colocados en posición sedente, sostenidos por dos piedras de andesita ubicadas a cada lado de las caderas para evitar que se desplazaran al momento de cubrir la tumba con tierra. En ninguno de los dos casos apareció el ajuar funerario habitual junto al cuerpo, ni siquiera fragmentos cerámicos abundantes, algo que contrasta directamente con las tumbas descritas en la obra clásica de 1927.

El mortero que fracturó un cráneo

El segundo enterramiento ofreció el hallazgo más singular. A ochenta centímetros de profundidad apareció un gran mortero de andesita fragmentado, rodeado de piedras de moler trapezoidales. Al depositarse ese mortero sobre el cuerpo durante la ceremonia funeraria, su propio peso fracturó el cráneo del individuo, partiendo los huesos cigomático, esfenoide y temporal del lado derecho.

Por debajo de ambos cuerpos, los arqueólogos documentaron abundantes restos de un ritual previo al enterramiento: cerámica fragmentada intencionalmente, huesos de animales —posiblemente camélidos— consumidos, y restos de carbón, un conjunto de hallazgos compatible con un banquete ritual celebrado antes de sellar cada fosa. Ese patrón, ausente por completo en los registros de Jijón y Caamaño, sugiere que el propio ritual de cierre de la tumba era tan importante como el cuerpo mismo.

Cronología

700 a. C.Fechas más tempranas de cerámica puruhá documentadas en el cerro Collay.
500-1470 d. C.Período de Integración, marco cronológico principal de la cultura Puruhá.
1917-1918Jacinto Jijón y Caamaño excava tumbas puruháes en la región.
1927Se publica Puruhá, la obra clásica de Jijón y Caamaño.
Década de 1970Las familias de Rumicruz se congregan en un sitio defendible ante el robo de ganado.
1981Rumicruz es reconocida como comunidad jurídica independiente.
2016La comunidad alerta sobre cerámica en superficie; comienzan las prospecciones arqueológicas.
2018Una tomografía de resistividad eléctrica detecta anomalías subterráneas en Pailacucha.
Abril de 2026Se publican los resultados de la excavación de comprobación en Pailacucha.

Conclusión

Durante casi un siglo, el conocimiento sobre las prácticas funerarias puruháes se apoyó casi exclusivamente en las excavaciones de Jijón y Caamaño de 1917 y 1918. La intervención de 2026 en Pailacucha sugiere que ese registro estaba lejos de ser completo: los rituales de fragmentación cerámica, los banquetes funerarios y la ausencia deliberada de ajuar junto al cuerpo son prácticas que ningún arqueólogo había documentado antes en territorio puruhá.

El detalle del mortero que fracturó un cráneo por su propio peso, lejos de ser una simple anécdota macabra, es un recordatorio de cuánto queda todavía por descubrir bajo la tierra de una región que muchos daban por suficientemente estudiada desde hace un siglo.

Fuentes y bibliografía

  • Carretero Poblete, Pedro A., et al. «Avance de la intervención arqueológica en la necrópolis puruhá de Pailacucha (Rumicruz, Calpi, Ecuador)», Arqueología Iberoamericana, n.º 57, 2026, pp. 80-89.
  • Carretero Poblete, Pedro A., y Wilson Samaniego Erazo. «Prospección arqueológica en el sitio Puruhá de Collay, Riobamba, Ecuador», Arqueología Iberoamericana, n.º 33, 2017, pp. 18-26.
  • Carretero Poblete, Pedro A., et al. «Los sitios arqueológicos puruhaes de la comunidad de Rumicruz (Calpi, Riobamba, Ecuador)», Arqueología Iberoamericana, n.º 38, 2018, pp. 14-24.
  • Jijón y Caamaño, Jacinto. Puruhá. Contribución al conocimiento de los aborígenes de la provincia de Chimborazo de la República del Ecuador. Tipografía y Encuadernación Salesianas, Quito, 1927.
  • Pérez, Aquiles. Los Puruhuayes. Casa de la Cultura Ecuatoriana, Quito, 1978.

Fuentes primarias

El informe de excavación de la necrópolis de Pailacucha, publicado por Pedro A. Carretero Poblete y su equipo en abril de 2026, documenta de manera directa los dos enterramientos descritos en este artículo, incluida la tomografía de resistividad eléctrica de 2018 que permitió localizarlos. La obra de 1927 de Jacinto Jijón y Caamaño, basada en sus propias excavaciones de 1917 y 1918, sigue siendo la fuente primaria de referencia para comparar las prácticas funerarias puruháes documentadas antes de este hallazgo.

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Sobre quien escribe

Jefferson

Soy docente en Ciencias de la Educación, con mención en Ciencias Sociales, y ejerzo la docencia desde 2020 tanto en el sector público como privado. La historia universal ha sido una pasión constante en mi vida, y de ahí nació la inquietud detrás de este proyecto: en años de investigar y recopilar información sobre la historiografía de mi país, me encontré una y otra vez con datos dispersos, imprecisos o directamente erróneos circulando en la red.

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