Santa Ana-La Florida: el cacao más antiguo de América

En un valle remoto de la Alta Amazonía ecuatoriana, el sitio de Santa Ana-La Florida reveló el uso más antiguo del cacao documentado en el continente, más de 1.500 años anterior a la evidencia mesoamericana.

Actualizado el 19 de septiembre de 2026Publicado el 29 de agosto de 2026

Introducción

Durante décadas, la historia del cacao se contó casi siempre desde México: fueron los pueblos mesoamericanos, según el relato dominante, quienes primero domesticaron y consumieron el fruto que daría origen al chocolate. Las excavaciones en un pequeño valle de la provincia de Zamora Chinchipe, en el extremo sur de la Amazonía ecuatoriana, obligaron a reescribir esa historia.

El sitio arqueológico de Santa Ana-La Florida, cerca de la población de Palanda, reveló una aldea con arquitectura de piedra de hace 5.500 años, perteneciente a una cultura hasta entonces desconocida: Mayo-Chinchipe. Entre sus hallazgos, análisis genéticos y bioquímicos confirmaron la presencia de cacao en fechas que superan en más de 1.500 años a las evidencias más tempranas conocidas en Mesoamérica.

Este artículo recorre el descubrimiento y la arquitectura de Santa Ana-La Florida, la evidencia que sitúa allí el uso más antiguo del cacao en América, y el papel del sitio como puente entre la Amazonía, los Andes y la costa del Pacífico.

Ficha técnica

UbicaciónPalanda, provincia de Zamora Chinchipe, cuenca del río Chinchipe
CulturaMayo-Chinchipe-Marañón
AntigüedadDesde aproximadamente 5.500 años antes del presente, con casi 3.000 años de desarrollo
Altitud del sitio1.100 metros sobre el nivel del mar
Hallazgo claveEvidencia genética y bioquímica de cacao, la más antigua documentada en América
Investigador principalFrancisco Valdez
Instituciones responsablesInstituto de Investigación para el Desarrollo (IRD, Francia) e Instituto Nacional de Patrimonio Cultural del Ecuador
Duración de la investigaciónDoce años de trabajo de campo
Fuentes principalesValdez, Primeras Sociedades de la Alta Amazonía; Lanaud et al., estudios genéticos sobre el cacao amazónico
Última revisiónAgosto de 2026

Santa Ana-La Florida: una aldea de piedra en la selva

El sitio de Santa Ana-La Florida se ubica sobre una terraza fluvial relativamente plana, al fondo de un valle profundo y estrecho, en las cabeceras del río Chinchipe. Sus habitantes retiraron la vegetación selvática para levantar, sobre una superficie aproximada de una hectárea, una aldea planificada con estructuras circulares de piedra y bahareque.

En el centro del asentamiento se abría una plaza circular de cuarenta metros de diámetro, rodeada por más de veinte viviendas. En los extremos de un eje que atravesaba la plaza de este a oeste se construyeron dos plataformas mayores: una escalonada, hacia el occidente, desde la cual podían observarse todas las actividades realizadas en la plaza; y otra, hacia el oriente, levantada sobre el escarpe que domina el río, en cuya cima se edificó una estructura circular de piedra que parece haber funcionado como templo. En la base de esa segunda plataforma se hallaron los restos de varios individuos, acompañados de ricos ajuares funerarios.

Vista de Palanda, cantón de la provincia de Zamora Chinchipe donde se ubica el yacimiento arqueológico de Santa Ana-La Florida
Palanda, Zamora Chinchipe, cerca del yacimiento de Santa Ana-La Florida. Wikimedia Commons (dominio público).

El cacao más antiguo de América

El hallazgo que dio fama internacional a Santa Ana-La Florida no fue arquitectónico, sino botánico. Equipos de investigación liderados por la genetista francesa Claire Lanaud, del Centro Internacional de Investigación Agrícola para el Desarrollo, y por el genetista ecuatoriano Rey Gastón Loor, del Instituto Nacional de Investigación Agrícola, analizaron muestras arqueológicas del sitio en busca de posibles antecesores de las variedades modernas de cacao ecuatoriano.

Los resultados, obtenidos a partir de más de cuarenta muestras sometidas a análisis bioquímicos en una universidad estadounidense, confirmaron la presencia de residuos de cacao. Esa evidencia resultó ser considerablemente más antigua que los testimonios más tempranos conocidos hasta entonces en Mesoamérica, procedentes del sitio Mokaya, en la costa sur del Pacífico mexicano, fechados entre 1900 y 1500 a. C. En Santa Ana-La Florida, el uso del cacao está comprobado con más de 1.500 años de anterioridad a esas fechas.

Fruto del cacao, Theobroma cacao, la planta cuyo uso más antiguo de América se documentó en Santa Ana-La Florida
Fruto del cacao, Theobroma cacao. Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0).

Maíz, botellas de asa estribo y otras sorpresas

El cacao no fue el único hallazgo notable. Entre las ofrendas asociadas a los enterramientos del sitio se encontró maíz en estado líquido, posiblemente una bebida fermentada, acompañando a uno de los difuntos hacia lo que sus contemporáneos entendían como la otra vida. Ese cultivo resultó ser tan antiguo en la Alta Amazonía como en la costa del Pacífico ecuatoriano, aunque los especialistas todavía no logran explicar por qué medio se difundió por el neotrópico americano.

Entre la cerámica recuperada se identificaron además botellas con asa de estribo fechadas alrededor del año 2100 a. C., lo que las convertiría en el contexto más antiguo conocido de este tipo de vasija en territorio ecuatoriano, anterior incluso a las botellas de asa estribo de la cultura Machalilla, ya documentada en este sitio. Otros hallazgos, como conchas de Strombus procedentes de las cálidas aguas del golfo de Guayaquil, confirman que los habitantes de Santa Ana-La Florida mantenían contacto, directo o a través de intermediarios, con las poblaciones de la costa del Pacífico, al otro lado de la cordillera andina.

Un puente entre dos mundos

La ubicación de la cuenca del Chinchipe, en las estribaciones orientales de los Andes, convirtió a Santa Ana-La Florida en un punto de contacto entre regiones que rara vez aparecen conectadas en los relatos sobre el Ecuador prehispánico: las tierras bajas amazónicas, la ceja de selva, el corredor interandino y la costa del Pacífico. La presencia física de conchas marinas en plena selva, a cientos de kilómetros de su origen, es la prueba más contundente de esa red de contactos.

Esa posición de puente ayuda a explicar por qué un valle remoto de la actual provincia de Zamora Chinchipe pudo convertirse en el escenario de un hallazgo con implicaciones globales: no se trataba de una sociedad aislada, sino de una cultura inserta en una amplia red de intercambio que atravesaba, desde hace cinco mil quinientos años, una de las geografías más difíciles del continente entero.

Cronología

Aproximadamente 5.500 años antes del presenteSurge la cultura Mayo-Chinchipe-Marañón en la cuenca del río Chinchipe.
Alrededor de 2100 a. C.Fecha atribuida a las botellas de asa estribo halladas en Santa Ana-La Florida.
1900-1500 a. C.Fechas más tempranas conocidas del uso de cacao en Mesoamérica, en el sitio Mokaya, México.
1992Obras de construcción vial cortan parcialmente la plataforma este del sitio, exponiendo parte de su arquitectura.
Últimas dos décadasDoce años de investigación conjunta entre el IRD de Francia y el INPC del Ecuador en el sitio.
Publicación de los resultadosFrancisco Valdez publica Primeras Sociedades de la Alta Amazonía, síntesis de la investigación.

Conclusión

Santa Ana-La Florida obligó a la comunidad científica internacional a revisar una de las historias mejor establecidas sobre los orígenes de la agricultura americana: la del cacao. Un valle remoto de la Amazonía ecuatoriana, lejos de los grandes centros mesoamericanos que durante décadas acapararon la narrativa sobre esta planta, resultó albergar la evidencia más antigua de su uso social conocida en el continente entero.

El sitio revela, además, algo más amplio que el propio cacao: la existencia, hace cinco milenios y medio, de sociedades amazónicas capaces de construir arquitectura monumental en piedra, mantener contacto regular con la costa del Pacífico, y desarrollar tradiciones cerámicas propias que en algunos aspectos anteceden a las de culturas costeras mejor conocidas. La historia del Ecuador prehispánico, gracias a Santa Ana-La Florida, ya no puede escribirse sin la Alta Amazonía.

Fuentes y bibliografía

  • Valdez, Francisco. Primeras Sociedades de la Alta Amazonía. Ministerio de Cultura y Patrimonio del Ecuador / IRD / INPC, Quito.
  • Lanaud, Claire, et al. Estudios genéticos sobre el origen amazónico del cacao, Centro Internacional de Investigación Agrícola para el Desarrollo (CIRAD), 2012.
  • Mesía Montenegro, Christian. «El período Formativo en los Andes septentrionales y centrales», 2014.
  • Zeidler, James, y Deborah Pearsall (eds.). Regional Archaeology in Northern Manabí, Ecuador.
  • Powis, Terry G., et al. «Origin and Popularization of Chocolate», 2011.

Fuentes primarias

Los informes finales de investigación arqueológica presentados por Francisco Valdez al Instituto Nacional de Patrimonio Cultural sobre el sitio Santa Ana-La Florida, correspondientes a los proyectos ejecutados entre finales de la década de 1990 y comienzos de la de 2010, documentan directamente la excavación de la aldea y sus estructuras. Los análisis bioquímicos y genéticos realizados por los equipos de Claire Lanaud y Rey Gastón Loor sobre más de cuarenta muestras arqueológicas del sitio constituyen la fuente primaria central sobre la evidencia de cacao descrita en este artículo.

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Sobre quien escribe

Jefferson

Soy docente en Ciencias de la Educación, con mención en Ciencias Sociales, y ejerzo la docencia desde 2020 tanto en el sector público como privado. La historia universal ha sido una pasión constante en mi vida, y de ahí nació la inquietud detrás de este proyecto: en años de investigar y recopilar información sobre la historiografía de mi país, me encontré una y otra vez con datos dispersos, imprecisos o directamente erróneos circulando en la red.

Ecuador en la Historia nace de esa necesidad —reunir en un solo espacio una historiografía rigurosa, verificable y bien fundamentada— y también de dos pasiones que confluyen aquí: mi fascinación por un pasado que encuentro tan misterioso y mitológico como desafiante, y mi interés por el futuro: la tecnología y las nuevas metodologías para investigar, organizar y compartir el conocimiento histórico.

Cada entrada de este sitio se construye a partir de fuentes académicas, archivísticas y arqueológicas verificables, con un proceso de curación y contraste de fuentes que aplico con el mismo rigor que exijo en mi labor docente.

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